El TSJM ha condenado al Servicio de Salud Madrileño (SERMAS) a pagar una indemnización de 100.000 euros por mala práctica en la asistencia prestada a una mujer, que finalmente ha fallecido, en dos centros en los que no le detectaron a tiempo sendos cánceres.

Según ha informado hoy la asociación Defensor del Paciente, el TSJM ha condenado al SERMAS al pago de dicha indemnización por mala praxis en la asistencia prestada a J.A.J. en el Hospital de Getafe y en el Centro de Salud "Isabel II" de Parla.

Según el relato de la asociación, el 5 de abril de 2002, J.A.J. acudió a la consulta de su médico de Atención Primaria en el Centro de Salud "Isabel II" de Parla porque tenía un bulto en la mama izquierda. Ese mismo día se solicitó una mamografía que reveló la existencia de microcalcificaciones, y el médico recomendó una nueva revisión un año después, sin realizar más pruebas.

Era un cáncer distinto

El 7 de octubre de 2002 la paciente acudió a una revisión ginecológica en el Hospital 12 de Octubre y explicó su problema, y los facultativos determinaron, tras realizar varias pruebas, la existencia de un cáncer de mama, por lo que se llevó a cabo una extirpación parcial del pecho. A partir de este momento, la paciente fue valorada y tratada de su enfermedad oncológica en el Servicio de Oncología del Hospital de Getafe.

Se omitieron pruebas diagnósticas recortando la vida de la paciente

Dos años después, el 7 de mayo de 2004, la mujer acudió a este servicio por una elevación de las transaminasas y una ecografía abdominal que mostraba la existencia de múltiples nódulos en el hígado e intestino, y los médicos determinaron metástasis hepática del carcinoma de mama y administraron quimioterapia para este cáncer.

Según ha detallado el Defensor del Paciente, los facultativos no realizaron ninguna prueba diagnóstica que corroborara ese diagnóstico, y finalmente la respuesta de la paciente al tratamiento fue mala y el cáncer continuó avanzando, pese a lo cual no se llevó a cabo biopsia de las lesiones.

No le hicieron pruebas

La paciente rogó el ingreso en el hospital para que se estudiara su problema, pero su petición fue desestimada por el oncólogo del Hospital de Getafe, quien le dijo que "no había que correr tanto", según el Defensor del Paciente.

J.A.J. decidió pedir una segunda opinión en la Clínica Universitaria de Navarra, donde tras hacerle una prueba diagnosticaron un cáncer intestinal, y no de mama, que además era imparable y que provocó la muerte de la mujer recientemente.

El TSJM afirma que en el centro de salud de Parla "no se utilizaron los medios diagnósticos posibles", lo que disminuyó la posibilidad de remisión y de curación total del cáncer de mama. Sobre el Hospital de Getafe determina que "se omitieron las pruebas diagnósticas adecuadas y posibles, recortando las posibilidades de vida de la paciente"