Colegio
Niños sentados en sus pupitres. GTRES

Según un informe publicado este miércoles por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef), la proporción de los niños y adolescentes nacidos fuera de Europa (incluyendo los migrantes y refugiados recién llegados) que abandonan los estudios es casi el doble que la de los niños nativos.

El informe, que describe los principales obstáculos a que se enfrenta este colectivo, denuncia que si no reciben los apoyos que necesitan, muchos de estos escolares presentarán retraso educativo.

Entre otros puntos, señala la falta de espacio en las escuelas, la ausencia de una formación adecuada del profesorado, las barreras lingüísticas y un acceso limitado a servicios de apoyo psicosocial como los principales desafíos a que se enfrentan.

Según el informe, los niños en edad preescolar (entre 3 y 5 años) y secundaria superior (de 15 años en adelante) son "especialmente vulnerables al abandono escolar", ya que a menudo "quedan fuera" de la escolaridad obligatoria que imponen las leyes nacionales.

Para ayudar a los Estados a abordar estos desafíos y la falta de datos, el documento ofrece ejemplos de buenas prácticas en educación en toda Europa y hace una serie de recomendaciones.

Así, insta a los países europeos a fortalecer los vínculos entre las escuelas y otros servicios públicos sociales, como los de salud y protección de la infancia, para garantizar que se abordan las barreras de matriculación y otros problemas, y recomienda además incrementar el acceso a los servicios de educación infantil y la promoción de la integración de los jóvenes en los niveles superiores de educación secundaria y formación profesional.

Asimismo, pide más recursos financieros para reforzar los sistemas educativos y recopilar estadísticas.