El paso devastador del ciclón Nargis por la antigua Birmania ha dejado el país sembrado de muerte y destrucción. La radio estatal birmana elevó hoy a 22.464 el número de personas muertas por el ciclón tropical . A ello se le suman los más de 30.000 desaparecidos y las decenas de miles de damnificados. 

Además, la situación de extrema gravedad ha desatado las primeras críticas de la ONU a la junta militar que gobierna el país desde los años 60.

Naciones Unidas cree que el elevado número de muertos se ha debido en parte a la ausencia de un sistema de alerta para evacuar a la población.

"Un sistema de alerta precoz es muy importante y efectivo, pues un ciclón se puede predecir con 48 horas de antelación. Por eso pensamos que en Birmania las autoridades no habían establecido ningún sistema de este tipo que hubiera salvado miles de vidas", dijo hoy Brigitte Leoni, portavoz de la oficina de Naciones Unidas para la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres.

la población no fue avisada de lo que iba a ocurrir y por ello no evacuaron"

Aunque la portavoz señaló que "no tenemos información clara a este respecto", insistió en que las autoridades birmanas tenían en su poder las informaciones proporcionadas por los satélites meteorológicos que advertían de la llegada del tifón.

"Eso significa que, al no tener un sistema de comunicación y de alerta rápida, la población no fue avisada de lo que iba a ocurrir y por ello no evacuaron".

Además, Naciones Unidas ha advertido en las últimas horas de que el número de muertes podría multiplicarse si Birmania no abre el país a una operación masiva de ayuda. La Junta Militar ha anunciado que permitirá la entrada de ayuda, pero cada organización tendrá que negociar personalmente con el Gobierno.

El desastre sale a la luz

Mientras tanto, siguen aflorando las consecuencias del desastre. Multitud de pueblos han quedado completamente anegados por el agua, que destruyó a su paso las precarias construcciones de localidades como Bogalay, Laputta y Gyapor. Los vientos se lo han llevado todo, los pueblos y a sus habitantes", ha afirmado Chris Raye, director del Programa de Ayuda de Alimentos de la ONU en Rangún.