Shaila Dúrcal
Shaila Dúrcal con el presidente Bush y su mujer Laura, en la Casa Blanca. REUTERS

La cantante española Shaila Dúrcal interrumpió anoche su luna de miel para cantar en la Casa Blanca ante el presidente de EEUU, George W. Bush, con motivo de la celebración del 5 de mayo, fecha que conmemora la victoria de los soldados mexicanos frente a las tropas invasoras de Francia en 1862.

Rodeada de mariachis y engalanada con un precioso vestido de gala blanco, la hija de Rocío Dúrcal se dejó el alma en una ranchera que conmemoraba las relaciones estadounidenses y mexicanas.

Soy mexicana de corazón, igual que lo era mi madre"

Bush agradeció la presencia de Shaila Dúrcal, por haber "interrumpido su luna de miel" en tanto que la artista afirmó que se trataba de una noche "especial" porque "soy mexicana de corazón, igual que lo era mi madre", la fallecida cantante Rocío Dúrcal.

Shaila Dúrcal actuando en la Casa Blanca."Estoy muy honrada de estar aquí esta noche compartiendo con ustedes una noche tan maravillosa", admitió la joven cantante al dirigirse a Bush y su esposa Laura.

"Saben que vine para mi luna de miel, y esto es parte de mi luna de miel, así es que será maravilloso recordarlo", explicó la cantante, que se casó el pasado 12 de abril en Acapulco con su productor y manager, Dorio Ferreira. Shaila interpretó tres temas, incluyendo algunos de su más reciente álbum titulado Recordando.

El disco, que salió al mercado en febrero en Estados Unidos, ha ha vendido 250.000 copias en Latinoamérica y España, donde ha recibido un doble disco de Platino

Preparando la boda de su hija

Por su parte, George Bush, confiesa estar "muy emocionado" ultimando los preparativos de la boda de su hija Jenna, que tendrá lugar el próximo 10 de mayo en su rancho texano de Crawford.

Bush y su mujer han dispuesto una curz gigantesta para la boda de su hija.
En una entrevista en el programa Good Morning America, el mandatario estadounidense explicó que su esposa y ella se han encargado de preparar "una cruz gigantesca, elaborada con caliza de Texas, que servirá como altar, pero también como monumento en nuestro rancho para los años venideros".

En este sentido, Bush expresó que "estoy muy emocionado por Jenna y Henry. Ellos también están muy ilusionados. Y creo que será precioso".

Más de 200 amigos y familiares están invitados a la ceremonia, que se pretende que tenga un aire informal.