Un 49,92% de los alicantinos renunció a su permiso de paternidad de 15 días, en el primer año que existe este derecho, por miedo a represalias e incluso a que les despidan, según un estudio de UGT.

Así, sólo 5.806 padres alicantinos solicitaron este permiso de los 11.630 que podían pedirlo, según datos del Instituto Nacional de Estadística y también de la Seguridad Social.

Sandra Díez Moreno, la secretaria para la Igualdad de UGT-L'Alacantí, asegura que los hombres «deben pedir el permiso» para que se les conceda y que «todavía está mal visto que un hombre pida días libres por haber sido padre».

Muchos de ellos «tienen miedo a represealias», asegura Díez, e incluso algunos, que son trabajadores eventuales y están pendientes de renovar su contrato, «ni se lo plantean, a no ser que se lo proponga el empleador». Por ello, en muchas empresas «no hay igualdad real».

Otras fuentes añaden que el complejo papeleo y tener que tramitarlo uno mismo también echa para atrás.

Estas renuncias propician que el cuidado de los hijos siga recayendo en las mujeres, en Alicante más que en el resto de la Comunitat, a pesar de que un 4,45% más hombres solicitaron el permiso de maternidad compartido con la madre en 2007 (113, o sea el 0,97%).

"Me arreglé con la empresa"

En algunos casos, la renuncia al permiso de paternidad es parcial, pactada. "Me arreglé con la empresa: me dijeron que fuera a trabajar cuando quisiera y, la primera semana, descansé; y la segunda, iba por las tardes", recuerda José C., directivo de Producción de un fabricante de artículos de menaje y para el hogar de Ibi. "Mi trabajo no lo podía hacer otra persona y, si lo hubiera dejado 15 días, se habría armado un buen follón", justifica este técnico especializado. Así pudo conciliar -caso atípico en un hombre- la vida familiar y laboral, y echar una mano a su mujer, Bea, para cuidar de la pequeña Aitana, que acaba de cumplir un año.