La primera impresión es la que cuenta. Cierto es que, de haber un segundo encuentro, ésta puede mejorarse, pero existe la posibilidad de que no haya otra oportunidad o que nunca llegue a olvidarse ese primer momento.

Cuando enviamos el currículum a una empresa, nos limitamos a esperar una respuesta sin pensar que esa contestación puede ser una primera entrevista. Sin embargo, ese primer contacto puede ser determinante para conseguir un puesto de trabajo.

Esa primera llamada puede ser una primera entrevista
En el caso del correo electrónico, tenemos la ventaja de poder pensar y corregir cualquier frase antes de enviar una respuesta.

Sin embargo, lo más común es que recibamos una llamada telefónica y es entonces cuando el hecho de improvisar, los nervios o la falta de conocimiento sobre la empresa pueden echar por la borda cualquier currículum por muy impecable que sea.

LOS IMPRESCINDIBLES

El teléfono: Desde el momento en el que hacemos llegar un currículum, o incluso antes de enviarlo, hay que pensar que el teléfono es nuestra herramienta más importante. Lo primero que hay que hacer es asegurarse de que funciona correctamente y tiene el volumen adecuado, procurar tenerlo siempre encendido, con cobertura y llevarlo consigo a todas partes.

El contestador: Ante la imposibilidad de atender las llamadas, cerciórate de que exista la posibilidad de comunicarse de algún modo en otro momento. En el caso de tener el contestador conectado, el mensaje debe ser serio, claro y educado. Si alguien se queda a cargo del teléfono, infórmale del tipo de llamada que estás esperando para que responda educadamente y coja bien los datos, incluido el teléfono de contacto del interlocutor. Si tienes la opción de llamada en espera, puede que la persona que está al otro lado reciba la señal normal de llamada, en vez de comunicar. Comprueba bien las opciones configuradas en el teléfono.

La información: Debes informarte de los datos básicos de la empresa que contacta contigo: cuál es su labor y los servicios que ofrece, dónde actúa, los lugares a los que se expande y, si es posible, las características y los requisitos del puesto al que estás optando. Lo más normal es que te pregunten si conoces la empresa y a qué se dedica, y un completo desconocimiento de ésta denota falta de interés.

La disculpa: Si estás realmente ocupado o hay mucho ruido cercano, consulta si puedes llamar más tarde, pero en poco tiempo.

Las dudas: Manifiesta interés y entusiasmo por su respuesta y aprovecha para preguntar tus dudas sobre el cargo, pero sólo las más importantes y necesarias.

El último intento: Si la conversación se agota y no te han pedido una cita personal, no cuelgues sin proponer tu deseo de concertar una entrevista cara a cara.