Casi cuatro horas después de empezar, la reunión de este martes entre los equipos del PSOE y de Unidas Podemos ha concluido con un fracaso para encontrar un acuerdo. El obstáculo insalvable ha sido el que viene siendo desde el mes de mayo, con una breve excepción varios días de julio: la exigencia de los de Pablo Iglesias de entrar en un gobierno de coalición, algo que el PSOE ha vuelto a rechazar este martes con especial rotundidad. Las negociadoras socialistas han comunicado a los negociadores de Unidas Podemos que no volverán a sentarse a la mesa de negociación a menos que abandonen esta reclamación. No habrá reunión entre ellos y tampoco entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

"La conclusión de la reunión es que el PSOE no se mueve de su planteamiento de un gobierno de partido único, integrado por ministros y ministras del PSOE como si tuviera mayoría absoluta. Y si no aceptamos ese planteamiento,  no habrá reuniones entre los equipos negociadores", ha resumido al término del encuentro uno de los seis negociadores morados, Pablo Echenique, que ha negado que Iglesias estén pensando en apoyar la una investidura sin acuerdo ninguno. En todo caso, ha adelantado que el PSOE también ha rechazado la posibilidad de que Sánchez se someta de nuevo a una investidura si no tiene un acuerdo con ellos. Según le han trasladado las negociadoras socialistas, el presidente en funciones "no aceptará el encargo del rey a menos que tengan atados todos los apoyos".

En este punto, ha dicho, "el PSOE ha sido muy claro, van a hacer lo contrario de lo que hicieron en julio, cuando fueron [a la investidura] sin tener todo atado. Ahora no aceptarán el encargo del rey a menos que tengan atados los apoyos", ha dicho Echenique.

Minutos después, en la misma dependencia del Congreso donde ha vuelto a tener lugar la reunión de este martes, la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, ha confirmado todos estos puntos. "Les hemos dicho que nos sentaremos las veces que sea para alcanzar un acuerdo, pero debe partir de todos los pasos que el presidente ha dado", ha dicho. También, que el PSOE no aceptarán de ninguna forma la coalición que exige Unidas Podemos y que Sánchez no se presentará a la investidura si no hay un acuerdo. "Nos han dicho que no habría una investidura gratis   [sin coalición pero también sin acuerdo de legislatura] y hemos dicho que lo que queremos es un acuerdo", ha relatado la portavos socialista.

También ha dejado la pelota en el tejado de Unidas Podemos por si quiere desistir de su exigencia de entrar en el Gobierno antes de que se produzca lo que, ha asegurado Lastra, el PSOE no quiere, una repetición electoral que, a trece días de la fecha límite y tras el fracaso de este martes, parece más cercana que nunca.

El PSOE considera que si Unidas Podemos no se apea de su exigencia de coalición no hay nada más que negociar. Con este planteamiento, las elecciones del 10 de noviembre parecen cada vez más probables pero el mensaje socialista también puede interpretarse a una apelación a las confluencias que forman Unidas Podemos, donde, a pesar de la unidad que están mostrando en la negociación, existen distintas opiniones sobre su entrada en el Gobierno a cualquier precio. Días después del fracaso de la investidura de julio, IU pidió a Iglesias que accediera a un acuerdo programático como el que ofrece el PSOE y la confluencia catalana, En Comú Podem, también se ha inclinado por esta posibilidad en algún momento.

"Con Unidas Podemos coincidimos en una agenda social, una agenda fiscal y en la lucha por la justicia social y nos hemos movido muchas veces para alcanzar un acuerdo con Unidas Podemos pero lamentablemente siempre nos han negado", ha dicho Lastra.