"Intereses económicos" y "venganza". Son dos de los componentes que la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, incluye en lo que considera fue la "tormenta perfecta" para acabar con ella políticamente.

En una entrevista en El programa de Ana Rosa, la expresidenta madrileña ha roto su silencio un año y medio después de su dimisión y poco después de su imputación por la trama Púnica, que ha calificado como "un mazazo" y en la que asegura no tener nada que ver.

Es ahora cuando ha decidido hablar de su salida, en la que influyó un dudoso título de máster por la Universidad Rey Juan Carlos junto a un vídeo suyo en la que aparece cogiendo unas cremas de un supermercado. "A mí se me linchó mediáticamente, fue una pasada", ha sido una de las reflexiones tras este año y medio de silencio, pero no la única.

Cuestionada por el origen de ese linchamiento, Cifuentes ha asegurado que se formó la "tormenta perfecta" para forzar su marcha, ya que estaba "en el lugar inadecuado en el momento inadecuado". A su juicio, en su caso ha habido intereses económicos por parte de "algún empresario que quería recibir un dinero de la Comunidad de Madrid que no recibió".

Además, considera que ha habido un componente de "venganza" en la que han intervenido miembros de su propio partido: "Fue algo perfectametne planeado en un despacho con una precisión matemática", ha sentenciado, en un momento en el que ella se consideraba fuerte políticamente: "Hay quienes me veían como sucesora de Mariano Rajoy", ha admitido.

No obstante, tras su dimisión, ha admitido haber recibido el apoyo de la militancia del PP, pero no de los dirigentes del partido, que tras verse envuelta en la polémica decidieron apartarla.

"No soy cleptómana"

Un vídeo suyo metiéndo en su bolso unas cremas en un supermercado supuso la guinda de la polémica que terminó con la dimisión de Cifuentes. Si bien la expresidenta ha reconocido que se llevó las cremas, ha asegurado que se trató de un error del que se arrepiente. "Las cremas entran en mi bolso porque las meto yo, no entran solas. Las guardé sin querer. Me equivoco y se trata de un error que subsané en el momento, porque las pagué, y del que me arrepiento".

En este sentido, ha querido aclarar las especulaciones que en su día hablaban de una enfermedad que le llevó a llevarse estos productos: "No soy cleptómana ni he estado en tratamiento", ha dicho tajante.