Michio Kaku
Michio Kaku, en un momento de la entrevista con 20minutos. HUGO FERNÁNDEZ

Michio Kaku, cofundador de la teoría de las cuerdas, continuador del trabajo de Einstein sobre el campo unificado y profesor de física en la universidad de Nueva York, ha encontrado en la divulgación futurista un trampolín hacia la fama mundial. Este fin de semana acudió al Congreso Mundial de Ufología de Barcelona para explicar nuestro sitio en el universo. A sus 72 años viaja solo, soporta el jet lag para cruzar el océano y acude a las entrevista con traje impecable y deportivas con calcetines ejecutivos. Mucha comodidad, ante todo, para un evento que le lleva a verse con personas que aseguran tener contacto con extraterrestres.

¿Qué hace un científico como usted en un sitio como este?
Mire, la carga de la prueba estaba históricamente del lado de los creyentes en los ovnis. Se les decía: ¡pruébalo, dame evidencias tangibles de ese supuesto contacto, muéstramelo en vez de solo mirar al cielo y contarme historias!

¿No se supone que sigue siendo así?
No. Los pilotos militares están aportando evidencias que nosotros, los físicos, podemos medir con nuestros instrumentos, así que la carga de la prueba es ahora de los Gobiernos, deben demostrar que esas imágenes no son ciertas.

Y eso lo dice usted como científico...
¿Qué es la ciencia? La ciencia es intentar encontrar la ley natural en cosas que sean comprobables, reproducibles y refutables. Antes no existían evidencias que cumplieran estos tres parámetros. Era un 'tu palabra contra mi palabra'. ¿Dices que has visto algo en el cielo? Pues igual lo has visto... o igual no.

¿Está diciendo que hay pruebas de que existen los ovnis?
Es que por primera vez tenemos evidencias que son comprobables. Tenemos ¿fotografías militares?, podemos calcular la velocidad de estos objetos, podemos decir que van de Mach-5 a Mach-20, es decir, de cinco a veinte veces la velocidad del sonido, mucho más de lo que puede alcanzar cualquier ¿avión? militar. Además esos objetos hacen zig-zag en el cielo, así que se puede medir su fuerza centrífuga. ¡Y bingo! La fuerza de esas maniobras destrozarían cualquier tejido humano, así que deben tratarse de algún artilugio mecánico. No puede haber un piloto dentro, su carne se despachurraría.

Entonces, ¿qué son esos objetos?
Eliminemos el 95% de los avistamientos y considerémoslos ecos de radio, meteoritos, anomalías meteorológicas, globos aerostáticos o meros bulos. Prescindamos de ellos. Pero del 5% restante es difícil prescindir porque se trata de pilotos que han visto algo a simple vista o con su radar. Tenemos imágenes de estas cosas. Y hay filmaciones. Esto cambia por completo la partida.

Pero usted es un físico...
Y nos gusta calcular cosas.

En este Congreso hay gente que dice que ha sido abducida y que ha contactado con aliens.
Seguro que las hay.

¿Y qué les contesta usted?
Que es una posibilidad. La otra posibilidad es que ellos sean los extraterrestres. Hemos catalogado ya más de 4.000 exoplanetas. Y uno de cada cinco de los que giran alrededor de una estrella en la Vía Láctea son parecidos a nuestra Tierra; eso significa miles de millones de planetas parecidos al nuestro. No podemos negar más la posibilidad de que existan civilizaciones extraterrestres y que quizás hayamos contactado con ellas. Soy físico. No me creo historias. Me fijo en números verificables.

Michio Kaku, en un momento de la entrevista. (HUGO FERNÁNDEZ)

¿Por qué tendemos a pensar que contactaremos con seres más avanzados?
Las civilizaciones extraterrestres podrían ser de tres tipos. La tipo 1 sería una sociedad planetaria que controla la energía, la climatología, los terremotos, los volcanes. La tipo 2 sería estelar, capaz de controlar la energía de su estrella y viajar a otros planetas, como sucede en Star Trek y su federación interplanetaria. La tipo 3 sería galáctica, capaz de desplazarse por carreteras estelares y agujeros de gusano, productores de una energía billones de veces más intensa, parecida a lo que vemos a Star Wars. Si las visitas a nuestro planeta son reales, hablamos de una civilización de casi un millón de años más avanzada que la nuestra. Si nosotros avanzásemos un 3% cada año, llegaríamos a ser una civilización planetaria en cien años. Nos llevaría miles de años llegar a la tipo 2. Y cientos de miles, o un millón a ser de tipo 3.

Entonces los que nos visitasen...
... estarían miles de años por delante de nosotros, serían una civilización de tipo 2. No digo que existan, digo que es una posibilidad.

¿Y qué le decimos a los abducidos?
Yo tengo un consejo para ellos. La próxima vez que os abduzcan, robad algo. No me importa si es un clip de papel, un trozo del ADN de un alien o algo pilladode la basura. Lo que sea. Pero que traigan algo. No existe una ley que penalice robar algo de una civilización extranjera, no puedes ir a la cárcel por robar un clip en una nave espacial. 

Hay quien dice que ya tenemos material de otras civilizaciones.
Muy bien, entonces pongámoslo debajo de un espectrógrafo para conocer su composición química. Yo he visto algunas muestras de esos objetos y no son concluyentes: un poco de magnesio y un poco de otras cosas. Queremos evidencias de tecnología extrarrestre. Un chip alienígena, por ejemplo. Así acabaríamos con el debate en ese mismo momento. De momento solo tenemos imágenes, pero no material que pueda ser llevado a un laboratorio. Yo todavía no he visto ninguna evidencias de ninguna civilización avanzada.

La respuesta a eso, por parte de los creyentes, es que ese chip existe... pero los Gobiernos lo ocultan.
El Ejército ha mentido en el pasado: lo sabemos en casos como el del Stealth Bomber que era casi invisible para el radar, cuando acabaron admitiendo que difundían historias sobre naves extraterrestres para cubrir los ejercicios de este bombardero militar. El Área 51 se creó precisamente para probar este tipo de aparatos. 

Otros incluso dicen que el chip es una prueba viva de que los extraterrestres nos han entregado tecnología.
Y también que hemos pasado en pocos años de la tele en blanco y negro... a Internet. Mire, soy físico y conozco a los físicos que crearon Internet. El proceso que llevó a crearlo fue largo y doloroso, no nos lo dieron los alienígenas. De verdad, no tengo nada en contra de la gente que hace esas aseveraciones, solo digo que como físico y creo en cosas comprobables, reproducibles y refutables.

Que roben en la nave, vaya.
Exacto.

Michio Kaku, en la entrevista en el Congreso de Ufología de Barcelona. (HUGO FERNÁNDEZ)

En su último libro dice que incluso si supiéramos que existen los extraterrestres, deberíamos evitar cualquier tipo de contacto con ellos porque podrían destruirnos, y no por maldad, sino porque no les importaríamos en absoluto. ¿No es usted un poco aguafiestas?
Como físico me gusta primero observar las cosas porque desconozco de primeras sus intenciones. Mi colega fallecido Stephen Hawking solía decir que debemos ser cuidadosos al intentar contactar con civilizaciones espaciales porque serian del tipo 1, 2 y 3, su tecnología nos llevaría miles de años de ventaja y no sabríamos cuáles pueden ser sus intenciones. Recuerde lo que le pasó a Moctezuma cuando conoció a Hernán Cortes...

A los españoles nos lo recuerdan a menudo, sí.
Un gran error. Moctezuma pensaba que Cortés era un dios, nunca había visto un caballo, ni la pólvora... y ya sabemos lo que sucedió. Por eso Hawking decía que debemos ser cautelosos. Puede que sean pacíficos, porque si son tecnológicamente tan avanzados probablemente hayan dejado atrás todas las riñas tribales y los fundamentalismos religiosos. Yo creo que sí, que serán pacíficos. Además, ¿qué podemos ofrecerles nosotros?

Quizás oro...
El oro no tiene ningún valor para una civilización extraterrestre. A los humanos nos gusta el amarillo, pero más allá de eso el oro es un metal inútil. La plata sería tecnológicamente más valiosa. 

¿Y agua?
Tampoco, hay muchos trozos de hielo en el universo que podrían coger. No existe nada en nuestro planeta que los extraterrestres pudieran querer saquear. 

¿Manejan los científicos alguna fecha estimada de un futuro contacto con otros seres inteligentes?
Tengo amigos físicos en el proyecto SETI (el Instituto para la Búsqueda de Vida Extraterrestre). Allí se estima que las primeros mensajes de una civilización extraterrestre los escucharemos de forma sigilosa, a escondidas, para tratar de descifrar su nivel tecnológico y si pertenecen a las civilizaciones 1, 2 o 3.  Pero todavía no han encontrado ninguna evidencia sólida. Nada por ahora. Pero esos mismos expertos aseguran que encontraremos algo en este siglo...

En este siglo, ¿ya?
Mi amigo Seth Shostak -astrónomo del instituto SETI- dice que en unos 25 años recibiremos una señal que denote vida inteligente.

Michio Kaku, en un momento de la entrevista. (HUGO FERNÁNDEZ)

¿Por qué tenemos esa necesidad de no sentirnos solos?
Ese sentimiento se llama evolución. La evolución es la supervivencia de los más aptos y estos son a menudo los organismos que buscan en los límites. Los que se recluyen en un area desaparecen cuando cambia el clima. Que los humanos hayamos sobrevivido es consecuencia de que exploráramos y abandonáramos el bosque. Nuestros antecesores se quedaron allí y se extinguieron. Hay un gen para la exploración... como lo hay para la religión, la magia y la superstición.

¿La religión se sentiría amenazada si se descubriese vida inteligente extraterrestre?
Creo que sí. Un monje del siglo XVI llamado Giordano Bruno fue quemado vivo en las calles de Roma por defender que existía vida en otros planetas. Fue el primero que murió en la hoguera por defender la existencia de civilizaciones en el universo. En nuestra época somos más sofisticados, ya no quemamos a los astrónomos por hablar de estos asuntos... pero el de Bruno es un ejemplo de cómo tememos lo desconocido. ¡Y con buen motivo! Nuestros ancestros no lo temían y acabaron mal.

Pero la religión también entra en ese terreno de "lo desconocido".
Es que creo que existe un "gen de Dios".

Explique eso.
Imagine que usted es un marciano vagando sobre la Tierra y estudiando todas las grandes religiones. Lo primero que notará es que todas las civilizaciones tienen una religión. Sin excepción. El marciano verá que casi todos los humanos adoran a un dios. Probablemente existe ese gen religioso, aunque no exista prueba de su existencia, precisamente por esa predisposición genética del ser humano a la superstición y la necesidad de una religión.

¿Cree que la reciente aceleración de la carrera espacial se debe a una necesidad urgente de salir de este planeta debido al cambio climático y a la escasez futura de recursos?
Posiblemente. Los dinosaurios no tenían un programa espacial y por eso no están aquí. Nosotros sí lo tenemos y no tenemos por qué ser aniquilados como ellos. No estoy diciendo que tengamos que llevar a la Tierra a la bancarrota por llegar a Marte, pero sí creo que deberíamos tener una póliza de seguro por si algo sale mal en la Tierra. Algunos quieren dejar la Tierra por la polución. Yo no lo creo así. Pero siempre es bueno tener un plan B en caso de que un meteoro impacte contra ella.

Un físico como usted... ¿cree en la vida después de la muerte?
En el sentido tradicional, no. Pero sí creo que la inmortalidad es posible. Hay dos tipos de inmortalidad, la genética y la digital. La segunda está avanzando muy rápidamente. Muchas empresas en Internet ofrecen digitalizarte para siempre recopilando tu huella digital, tu correo electrónico, tus fotos de Instagram, tus vídeos en YouTube. En cien años podremos digitalizar el cerebro y existirán individuos digitales que vivirán para siempre como almas digitales, sin carne y hueso, sino tu personalidad, tus sueños, tus deseos. Seremos incluso capaces de hablar con nuestros tatarabuelos. 

¿Nos encontraremos con usted entonces dentro de cien años?
Sí... seguramente nos volveremos a ver en el ciberespacio.