Joven con un móvil
Joven con un móvil. GTRES

Internet ha dejado de ser un mero recurso para formar parte de la vida de los más jóvenes. Las redes sociales, las aplicaciones de mensajería instantánea y muchas otras son utilizadas por ellos a diario. El tiempo que están delante de la pantalla del ordenador, la tablet o del móvil pasa rápidamente sin que se den cuenta. La pregunta que surge es ¿afecta Internet a la salud mental de los más jóvenes?

El problema no radica en Internet, sino en las horas que los jóvenes pasan delante de las pantallas. Según un estudio de la Fundación Española de Nutrición (FEN) el 48,4% de niños y adolescentes de entre 9 y 17 años están más de 2 horas delante de una pantalla. Una cifra que aumenta a un 84% si hablamos del fin de semana.

Pasar tantas horas en Internet puede provocar una serie de problemas. Como señala el Consejo General de la Psicología de España (INFOCOP) puede desencadenar dependencia de las redes sociales, comparaciones con imágenes que muestran una perfección irreal, envidia e insatisfacción con la propia vida, sustitución de la interacción social cara a cara y el ciberacoso que puede llevar a la autolesión o suicidio.

Para evitar que todo esto suceda, es conveniente emprender medidas para proteger la salud mental de los más jóvenes que se encuentran en pleno proceso de desarrollo de su personalidad.

Algunas de estas las han empezado a poner en práctica las propias redes sociales. Como bien señala INFOCOP, Facebook ha facilitado poder "encontrar grupos de apoyo" para "fomentar una comunicación más directa entre amigos cercanos".

Asimismo, en Messenger se han actualizado "las herramientas de prevención del suicidio". La solución no está en desprenderse de la tecnología, sino en gestionar mejor la exposición que los más jóvenes tienen a Internet.

Como bien señala la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) algunas de las señales que pueden alertar de que los jóvenes están haciendo un uso indebido y poco sano de Internet son:

  • Cambios en los hábitos para tener más tiempo para estar con el móvil, el ordenador o la tablet. Por ejemplo, evitar actividades importantes como hacer los deberes o no dormir lo suficiente.
  • Deseo claro de estar más en Internet y conductas hostiles en el caso de que se les prohíba o se les limite el tiempo.
  • Pérdida de amistades debido a la disminución de la sociabilidad cara a cara. Incluso en el Instituto, existe una necesidad de estar en Internet.

Factores de riesgo en el uso abusivo de Internet

La AEPAP indica como principal factor de riesgo la adolescencia, debido a esa búsqueda de sensaciones nuevas e impulsividad. No obstante, existen otros como la timidez, la baja autoestima, la depresión o los problemas dentro de la familia que pueden llevar a hacer un uso abusivo de los dispositivos tecnológicos.

Todos estos problemas se agravan cuando los jóvenes entran en Internet. Como ya señalaba INFOCOP, se encuentran con imágenes distorsionadas que no son reales, con comentarios en sus fotos que pueden acentuar su baja autoestima y llevarlos a la autolesión o a sufrir trastornos alimentarios. Esto afecta a su salud mental hasta el punto de que terminan basando su vida en lo que ven en las redes sociales, alejándose del mundo real y sintiendo una mayor sensación de soledad.

Por todo ello, es indispensable enseñarles a los jóvenes desde que son niños a gestionar mejor el tiempo que pasan en Internet y establecer unas normas. Por ejemplo, no estar con el móvil cuando se está comiendo en la mesa o apagarlo antes de irse a dormir. Además, es importante que realicen alguna actividad deportiva que les ayude a combatir el sedentarismo. Como bien señala el doctor Susumo Higuchi, director del Centro de Medicina y Tratamiento de Adicciones de Kurihama, "es el momento de poner límites".