Durante los meses de julio y agosto han fallecido 220 personas en accidentes de tráfico, según el balance de siniestralidad en verano, elaborado por la Dirección General de Tráfico (DGT). Ha sido el mejor verano de la historia con respecto al número de muertos en carreteras convencionales.

El balance ha sido presentado este jueves por el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, la subsecretaria de Interior, Isabel Goicoechea y el director general de Tráfico, Pere Navarro. Según los datos, 2019 ha tenido el verano, junto al de 2014, con menor número de fallecidos en las carreteras convencionales, autovías y autopistas.

Según los datos de este balance, y en comparación con la temporada estival del 2018, no sólo ha disminuido el número de fallecidos, 220 frente a 260 en 2018, sino también el número de accidentes (203, un 14% menos que el año pasado) y de heridos hospitalizados (850, un 10% menos que el año anterior). También ha bajado el número de muertos en carreteras convencionales, un 23% menos que 2018.

El ministro Grande-Marlaska ha agradecido a la sociedad su comportamiento, que ha permitido "el descenso de la siniestralidad y el cambio de tendencia", aunque ha recordado que los datos de siniestralidad "nunca son buenos", porque "sigue habiendo muertos".

Con respecto a este comportamiento al que se ha referido el ministro, los datos de la DGT confirman que 18 de los 97 muertos en accidentes en turismos no llevaban en cinturón de seguridad, 8 de los 11 ciclistas fallecidos no utilizaba casco en el momento del accidente, 1 de los 62 motoristas tampoco usaba casco, y de los 5 menores de 12 años muertos por accidente, 2 no llevaban el dispositivo de retención.

Características de los accidentes

En cuanto a las características de estos accidentes, la DGT ha explicado que el 47% de las muertes se registraron por salidas de la vía y el 35% de ellos tuvieron el accidente entre las 14 y las 20 horas.

Respecto a la edad y al género, los datos del balance confirman que el 79% de los accidentados que murieron eran hombres y el 53% de las víctimas mortales tenían más de 45 años.

Por otra parte, ha subido el número de ciclistas muertos, con 11 víctimas, y el de motoristas, con 62 fallecidos. Los atropellos han bajado desde las 26 víctimas mortales de 2018 a las 13 de este verano.

Veranos desde 1995

El verano del año 2000 fue el que más víctimas mortales se cobró, 904, aunque a partir de ese año han ido disminuyendo considerablemente, salvo algunos picos de siniestralidad, como el 2003 (838 muertos), 2007 (542), 2016 (253) y 2018 (260).

A mediados de los años 90, del verano de 1995 al de 1996, hubo una disminución acusada del número de fallecidos, de 878 a 780, y 2019, junto a 2014 han sido los años con menor número de víctimas mortales en el conjunto de todas las vías.