Revilla abronca a un camarero que llamó "hijo puta" a Pedro Sánchez

  • El suceso ocurrió este miércoles en Santander.
  • "No insulte, hay que ser educado, hombre", le espetó el presidente cántabro.
Miguel Ángel Revilla se encara con un camarero que insulto a Pedro Sánchez.
Miguel Ángel Revilla se encara con un camarero que insulto a Pedro Sánchez.
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Miguel Ángel Revilla ha abroncado este miércoles a un camarero que insultó Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno en funciones se había citado con Revilla para un almuerzo "de trabajo". Antes de entrar al restaurante, situado en el centro de Santander, un trabajador de un local cercano llamó "hijo de puta" a Sánchez. El grito se escuchó claramente y el presidente cántabro invitó a entrar a Sánchez antes de dirigirse al empleado.Muy enfadado, Revilla abronca al trabajador por el insulto. "No hay que insultar, no hay que faltar al respeto". Llegó a gritarle: "¡Me da vergüenza, un cántabro no puede decir eso!".

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha salido este miércoles en defensa del presidente de España en funciones, Pedro Sánchez, tras ser increpado por un hombre en Santander, que le ha llamado "hijo puta", según reconoció el presidente cántabro, cuando salía del coche para almorzar en un céntrico restaurante de la ciudad.

Revilla ha encarado al camarero y le ha dicho que se comportara. "Me siento avergonzado por ti", le ha dicho.

El camarero le ha respondido justificando el insulto: "Levantar España es lo que tiene que hacer, y no reírse de nosotros día tras día". Revilla ha finalizado el encontronazo diciéndole: "No insulte, hay que ser educado, hombre", y se ha retirado mientras se lamentaba con un "me cago en la leche".

"No lo tolero", ha explicado después Revilla, para quien se puede "discrepar" y de "todo" además, pero "insultar nunca". "Me he indignado y he ido a por él", se ha justificado el presidente cántabro a preguntas de los periodistas sobre este incidente, presenciado por los medios y relatado después por él.

Tras admitir que tal vez no debiera haber actuado como lo ha hecho, Revilla ha achacado su reacción a que le ha "molestado" lo que ha visto y escuchado y, también, a que tiene "temperamento", aunque "no me suele ocurrir", ha precisado al respecto.

El líder del PRC desconoce si el hombre que ha proferido el insulto a Sánchez es el dueño de una cafetería ubicada en Bonifaz, la misma calle del restaurante donde han comido, pero ha asegurado que irá este mismo jueves al bar y "le voy a coger por banda", porque considera "intolerable" insultar. "Me he cabreado", se ha excusado Revilla que, "emocionado" ante los medios, ha recordado que él se está encargando de 'vender' por toda España una Cantabria "acogedora" y "amable", en la que se recibe y "respeta" a todo el mundo y no se insulta "a nadie".

"Yo nunca he insultado a nadie", ha asegurado el presidente regional, para reafirmar que hubiera reaccionado igual si en vez de a Sánchez increpan a Quim Torra o a Donald Trump, que "mira que me cae mal", ha apostillado sobre el presidente de Estados Unidos.

"No voy a consentir yo que en mi tierra un tío salga de esa manera insultar al presidente del Gobierno", ha avisado el mandatario cántabro.

Así, para finalizar, ha insistido en que no hay que "faltar al respeto", sino que hay que ser "educados" y "guardar las formas". "El que insulta pierde todo el derecho, incluso a hablar", ha concluido.

Nuevo encuentro

En una entrevista este jueves en RNE, el presidente de Cantabria ha asegurado que en cuanto finalice el Consejo de Gobierno, irá a buscar al camarero para hablar con él.

"Supongo que el señor no ha votado a Pedro Sánchez, yo tampoco le he votado", pero "el insulto es lo último, sobre todo con palabras tan gruesas", ha dicho, asegurando que de este modo se "pierde toda la razón".

El presidente también se ha referido a las críticas que él ha recibido en las redes sociales por su intervención tras el incidente. "Me afean el hecho de que yo le haya dicho educadamente a ese señor que se comporte", ha comentado.

Al respecto, ha lamentado que mientras él está "consiguiendo" hacer de Cantabria "una región amable, donde se recibe a todo el mundo bien, piensen como piensen, me chafa que por una persona aislada pueda alguien sacar en conclusión que aquí somos unos energúmenos".

"Llamar a alguien hijo de puta varias veces, eso no son modales", ha dicho, enfadado, el presidente, para el que "quien disculpe eso está en el mal camino" porque en España "necesitamos de mucha cordura y veo últimamente demasiada crispación. Y con la crispación y el insulto nunca se ha arreglado nada", ha subrayado.

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