Plaza de los Misterios
Plaza de los Misterios, en el distrito de Ciudad Lineal.  JORGE PARÍS

En el cajón. Ahí se encontró el recién nombrado alcalde de Madrid el proyecto de remodelación de las 11 plazas periféricas que su antecesora Manuela Carmena había aprobado y del que no había levantado una piedra.

El Ayuntamiento decidió el pasado julio revisar esos papeles para valorar si, en enfecto, estos espacios que Ahora Madrid escogió con pleno respaldo vecinal, aseguran desde el anterior equipo, son o no realizables.

Esta decisión ha contado con el apoyo del equipo socialista. "Nos parece bien que el gobierno pare, mire y adapte los proyectos", asegura la portavoz de Urbanismo del Grupo Municipal Socialista, Mercedes González. Pero con una condición, que "en ningún caso lo paralice", apunta.

Desde el PSOE avalan la filosofía con la que Ahora Madrid busca el reequilibrio territorial. Sin embargo, más allá de la teoría, consideran imposible la práctica de todas las obras. "Había algunos proyectos en los que no estábamos de acuerdo, bien porque no tenían aceptación vecinal o porque son irrealizables", explica la concejala.

Ni los vecinos de Fuencarral (plaza La Vaguada) ni los de Hortaleza (plaza Cívica) se pusieron de acuerdo. Tampoco los de Moratalaz. "Nos parece bien que se revise el proyecto, hay que buscar el consenso vecinal siempre", aseguran desde la Asociación del distrito. A pesar del nuevo diseño que planeaban para la plaza Encuentro, el cambio de tráfico que traería las obras no convenció a sus residentes.

En el caso de la plaza Puerto Canfranc (Vallecas) la falta de presupuesto haría inviable el proyecto, según calculan los socialistas. A estos problemas se suman otros legales y administrativos como la protección del BIC y los viajes del agua (plaza de la Duquesa de Osuna) u otros asuntos que superaban la intervención municipal. Así ocurre en la plaza Cívica San Blas donde sus vecinos, conscientes del problema, exigen el arreglo. "Ahora es un barrizal", explican desde la asociación del distrito.

No son los únicos que discrepan sobre la decisión del nuevo gobierno popular. En Ciudad Lineal la plaza de los Misterios está "abandonada", critican. "Entendemos la dificultad de las obras, pero no puede ser un espacio muerto", aseguran desde la asociación del barrio desde donde ponen el acento en los muchos años que llevan esperando su ejecución. De hecho, "el gobierno del PP lo aporbó en 2014", añaden. También los transeúntes que la atraviesan demandan los arreglos. "Es una plaza con mucha vida y habría que poner más zonas verdes" dice una vecina. "Cuando llueve se inundan los bancos", añade otra señora que se sienta en uno de ellos.

Un proyecto de once obras que depende de distintas decisiones. Algunas provienen de procesos participativos, otros han sido diseñadas en el área o incluso en los distritos, explican fuentes de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM). De ahí que las asociaciones de los distritos periféricos discrepen entre ellas, pues cada plaza arrastra una historia.

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