Kebab
Un trabajador rellena un pan de kebab en un puesto de Viena, Austria. EFE

Dinamarca se ha convertido esta semana en el primer país que prohíbe completamente la utilización de envases para alimentos que contengan PFAS, un compuesto químico vinculado a enfermedades como colesterol o cáncer que se utiliza en envoltorios de papel para alimentos por su cualidad antigrasa, y también en otros productos de consumo como ropa, zapatos resistentes al agua, insecticidas o abrillantadores de suelo.

Esta sustancia está presente en muchos envoltorios de alimentos de comida rápida como hamburguesas, wraps o kebabs por sus propiedades repelentes del agua y la grasa. Sin embargo, los PFAS han sido relacionados por varios estudios con el desarrollo de enfermedades como colesterol, cáncer de riñón, cáncer de testículo, tiroides, hipertensión en el embarazo o colitis ulcerosa.

El Ministerio de Sanidad explica lo siguiente sobre los PFAS: "Un subgrupo importante son los agentes tensioactivos orgánicos (per) fluorados, al que pertenecen los sulfonatos de perfluorooctano (PFOS) y el ácido perfluorooctanoico (PFOA). Debido a su uso tan extendido, se han detectado los PFOS y el PFOA, sus sales y precursores, en el medio ambiente, los peces, las aves y los mamíferos".

Por sus daños a la salud y al medio ambiente, el ministro de Alimentación danés ha comunicado a través de una nota de prensa que a partir de julio de 2020 se prohíbe la utilización de los PFAS tanto en envoltorios de papel para alimentos como en cartulinas en contacto con comida.

"Lo prohibimos porque no aceptaré el riesgo que supone la migración de estas sustancias tan dañinas desde los envases hasta la comida. Creemos que estas sustancias representan un gran problema de salud pública y no podemos esperar más a que la UE tome medidas", dijo Mogens Jensen.

Ya en 2015, la cadena de supermercados danesa Coop eliminó por decisión propia de sus estanterías los paquetes de palomitas de maíz que se preparan en el microondas por contener PFAS.

En agosto de 2019, también la ONG Environmental Working Group instó al Gobierno de Estados Unidos a penalizar el uso de PFAS en los envases de alimentos después de que estas fueran detectadas en los recipientes compostables utilizados en dos de las mayores cadenas de comida rápida del país. Presionada por el Congreso, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos indicó en febrero de este año que trabaja para fijar estándares de seguridad para una serie de químicos altamente tóxicos que contaminan el agua potable en varios estados.