Monago, bombero en el incendio de los Almacenes Arias: "Era una lucha contrareloj para localizarlos y sacarlos"

  • Esta semana se cumplen 32 años del incendio de los Almacenes Arias de Madrid ocurrido en 1987.
  • El político y bombero José Antonio Monago relata en primera persona el rescate de los 10 hombres fallecidos.
José Antonio Monago, expresidente de la Junta de Extremadura y presidente del Partido Popular de Extremadura.
José Antonio Monago, expresidente de la Junta de Extremadura y presidente del Partido Popular de Extremadura.
PP

El 4 de septiembre de 1987 los Almacenes Arias, situados en la calle Montera de Madrid, cerró por última vez sus puertas. Una vez concluída la jornada laboral de ese día y con los trabajadores ya en sus respectivas casas, el cuerpo de bomberos del Ayuntamiento recibió un aviso de incendio que provenía del emblemático almacén. Hasta allí se desplazó rápidamente un grupo de bomberos para apagar las llamas que se apoderaban sin tregua del edificio.

Pronto se convirtió en un trabajo de alto riesgo. El incendio, que comenzó en el segundo piso del inmueble, se propagó al resto de plantas hasta debilitarlas. El trabajo de extinción se hacía cada vez más peligroso y cientos de bomberos acudieron a apoyar a sus compañeros.

Mientras tanto, España seguía las imágenes por televisión. Así lo hizo el expresidente de Extremadura, bombero por aquel entonces, José Antonio Monago que desde su casa atendía a TVE. "Salió la noticia del hundimiento del edificio y de que habían sepultado a un grupo de bomberos".

Fue entonces cuando Monago y cuatro compañeros suyos, entre ellos su hermano, emprendieron la mañana siguiente el camino a Madrid para dar apoyo a las unidades municipales que actuaban sin descanso. "Estabamos libre de servicio, no teníamos obligación porque éramos de Badajoz, pero justo en mi grupo estábamos especializados en apuntalamiento y demoliciones y sabíamos trabajar en un rescate de esas condiciones".

Los cinco bomberos extremeños se pusieron a disposición de las fuerzas de rescate y se situaron en la Plaza del Carmen, otra de las calles donde daba el edificio. Desde ahí empezaron a trabajar en una galería que llegaba al centro del hundimiento. "Estuvimos trabajando hasta que culminó el rescate", explica Monago a 20Minutos.

"El edificio ardía entero" continúa relantando, y es que además de los diez fallecidos las llamas hirieron a muchos bomberos. "Había mucha gente con agotamiento y síndrome de asfixia", recuerda. "Lo que estábamos viviendo allí era la mayor tragedia del cuerpo de bomberos de España", asegura.

"Era una lucha contrareloj para intentar localizarlos y sacarlos antes de que se desplomara el edificio". Aquellos días fueron de mucho, mucho trabajo, pero también de mucha solidaridad. Como explica el voluntario, entre los compañeros se turnaban constantemente para cuidar de la salud de todos. Y como anécdota cuenta cómo lo aplicaba con naturalidad con su propio hermano: "Nunca entrábamos a la galería juntos por si había un accidente, no falleciéramos los dos".

Reconoce que el miedo pudo con él en alguna ocasión, pero considera que éste, a diferencia del pánico, "es un buen compañero para mantenerte vivo". En los cambios de turno, Monago aprovechaba para acercarse a la capilla ardiente que el Ayuntamiento había situado en la Plaza de la Villa. "Cuando teníamos un ratito nos escapábamos a despedirnos de los compañeros y la gente que nos encontrábamos por la calle nos aplaudía y nos daba ánimos", recuerda.

Monago cuenta la historia como si fuera ayer. Un suceso difícil de olvidar no solo para los que lo vivieron entre escombros sino para todos los madrileños. Por eso este miércoles el Ayuntamiento de Madrid ofrecerá un homenaje a los 10 bomberos fallecidos en el incendio de los almacenes Arias. "Es una forma de agradecimiento al trabajo de los bomberos que les costó la vida, sus hijos tienen que estar orgullosos", opina Monago.

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