Partenón
El Partenón en la Acrópolis de Atenas. GTRES

El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, ha recibido cantidad de críticas por su propuesta de pedir "prestados" al Gobierno de Londres los mármoles del Partenón, que se encuentran en el Museo Británico y cuya propiedad Grecia reclama desde hace casi cuatro décadas.

El debate surgió a partir de unas declaraciones del líder conservador al diario británico Observer en las que señaló que pediría al nuevo primer ministro británico, Boris Johnson, que ceda a Grecia "por un tiempo limitado" los llamados mármoles de Elguin para las conmemoraciones del segundo centenario de la Guerra de la Independencia de Grecia, en 2021.

"Dada la importancia de 2021, le propondré a Boris: 'Como un primer paso, cédame las esculturas por un cierto período de tiempo y a cambio ofreceremos artefactos muy valiosos que nunca han salido de Grecia para ser exhibidos en el Museo Británico'", dijo el primer ministro en la citada entrevista.

Las reacciones de la oposición, especialmente de la izquierdista Syriza pero también del socialdemócrata Kinal, no se hicieron esperar y representantes de ambos partidos acusaron a Mitsotakis de reconocer implícitamente que el Museo Británico es el propietario de los mármoles al limitarse a pedirlos "prestados".

La ministra de Cultura, Lina Mendoni, se apresuró a aclarar que nadie pone en duda la propiedad de estas piezas y que, por el contrario, un préstamo temporal demostraría que Londres estaría "cediendo" de una postura que a día de hoy sigue siendo totalmente negativa.

El Museo Británico, en cambio, no parece compartir este análisis y un portavoz señaló al diario griego Ta Nea que antes de plantearse cualquier préstamo, debería haber un reconocimiento expreso de que las obras en cuestión son propiedad del museo. Grecia reclama las piezas desde 1982, y construyó expresamente en 2009 un nuevo Museo de la Acrópolis para demostrar que cuenta con un lugar adecuado para albergar ese tesoro arqueológico. Hasta ahora todos los intentos para recuperarlos, incluida una acción legal con la ayuda de la abogada Amal Clooney, han acabado en fracaso.

Los mármoles viajaron al Reino Unido entre 1801 y 1805 cuando el embajador británico del Imperio Otomano, Thomas Bruce, más conocido como Lord Elgin, -que se definía como un amante de las antigüedades-, consiguió el permiso del sultán para llevarse parte de las metopas y del friso interior del Partenón.

Elgin mandó arrancar gran parte del friso interior, cortar las metopas para separarlas del alto relieve -lo que provocó la mutilación de muchas esculturas-, y se adueñó de otras, como una de las cariátides del Erecteion y varias piezas de los Propileos y del Templo de Atenea Niké, todos en la Acrópolis. En 1816 Elgin vendió las piezas a su Gobierno por 35.000 libras en medio de una gran polémica, pues se dudaba de que el permiso imperial le hubiese dado vía libre para trasladar las obras.