Vallas "menos cruentas": los sistemas que sustituirán a las concertinas en las fronteras de Ceuta y Melilla

  • El Gobierno sitúa la finalización de las obras en 2020.
Valla fronteriza de Ceuta.
Valla fronteriza de Ceuta.
EFE/Reduan

El Ministerio de Interior prevé que en 2020 finalicen las obras para sustituir las concertinas en las fronteras de Ceuta y Melilla por nuevos sistemas "más seguros y menos dañinos", pero "más difíciles de escalar".

En una entrevista a Onda Cero, el ministro de Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, ha explicado que "se va a sustituir todo lo que es el perímetro por un sistema mucho menos cruento y dañino para las personas pero mucho más segurop para el control de los flujos migratorios irregulares y de las entradas que se pretendan realizar de manera ilegal".

"Serán unas vallas mucho más seguras, más difíciles de escalar pero que no sean atentatorias de derechos fundamentales de la integridad de las personas", ha detallado.

Grande-Marlaska ha resaltado que no solamente se trata de la sustitución de las concertinas "sino que también habrá un nuevo circuito cerrado de televisión y nuevos sistemas de seguridad complementarios del puesto fronterizo que ya se están desarrollando", como es el caso del de reconocimiento facial para facilitar el paso diario de ciudadanos por razones de trabajo o personales.

El titular de Interior ha destacado "la relación de confianza, de cordialidad, de buen trabajo y de fiabilidad" que España tiene con el Gobierno de Marruecos, que está informado del proyecto desde el principio.

"Hemos profundizado en un año las relaciones de forma importante", ha subrayado el ministro, que ha informado de que precisamente este martes viaja otra vez a Marruecos "con el fin de poder perfilar cuestiones".

Preguntado por las denominadas "devoluciones en caliente" de inmigrantes en las fronteras de Ceuta y Melilla ha zanjado: "Nosotros lo que hacemos es cumplir la ley en materia de rechazo en la frontera, es decir que no hay un acceso a territorio nacional".

En todo caso ha indicado que España está esperando lo que resuelva de forma definitiva el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en esta materia.

"La política de inmigración y de control de fronteras es común de la Unión Europea y esta es la frontera terrestre de la UE en África, y en este sentido Europa también pide que estemos a la resolución de la Gran Sala del TEDH", ha explicado Grande-Marlaska.

El pasado 26 de agosto, el ministro aseguraba que España buscaba "generar unas fronteras del siglo XXI", en las que "la humanidad y la seguridad no estén disociadas".

Con ello, hacía referencia al sistema de las concertinas, un alambre con cuchillas instalado en las fronteras de las ciudades autónomas españolas en la costa norteafricana, que fueron instaladas por el también socialista José Luis Rodríguez Zapatero en 2005 para ser parcialmente retiradas poco después, en 2007.

Más tarde, en 2013, el ejecutivo de Mariano Rajoy las recuperó y no sólo las instaló en la parte superior de la valla, sino en distintos puntos.

Desde entonces, han suscitado numerosas críticas por las graves heridas que pueden llegar a ocasionar, pese a que el entonces ministro de interior Jorge Fernández Díaz aseguraba que solo causaban "heridas superficiales".

Las devoluciones en caliente, a juicio en el TEDH

La referencia de Grande-Marlaska al TEDH se refiere al recurso presentado por el ejecutivo de Mariano Rajoy después de que el TEDH condenara a España en 2017 por la devolución en caliente de dos subsaharianos en 2014, antes incluso de que el Gobierno 'legalizara' esta práctica con la creación de la figura jurídica del "rechazo en la frontera" contemplada en la Ley de Seguridad Ciudadana o Ley Mordaza.

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