Mapa de distribución de la Avispa Asiática (2018)
Mapa de la distribución de vespa velutina en España, con datos hasta diciembre de 2018. MITECO

Comenzó a avistarse por primera vez en el año 2010 y, desde entonces, su población en España no ha hecho más que crecer. Se trata de la avispa asiática (vespa velutina) y es una de las especies invasoras que más alarma social ha causado en los últimos años. 

Ahora, todo parece indicar que este animal se está estableciendo definitivamente en la península, una vez que ha colonizado las zonas más favorables para su forma de vida.

Se trata de una especie de avispón de gran tamaño (la reina alcanza los 3,5 cm) procedente del sudeste asiático y que habita amplias zonas que van desde el norte de La India hasta el este de China. Forman nidos muy poblados, de hasta 2.000 individuos, de los que con cada ciclo anual parten varios ejemplares a construir nuevos avisperos en otros lugares.

Alrededor de 2006 comenzó a detectarse su presencia en el suroeste de Francia, a donde se cree que llegó antes de 2004 en un cargamento comercial de fruta, pero no fue hasta cuatro años después cuando se produjeron los primeros avistamientos en Amaiur, una localidad de la comarca de Baztán, en Navarra. En pocos años, colonizó buena parte del tercio norte peninsular, llegando a estar muy presente en Galicia y Asturias, y también se instaló en otras zonas como Mallorca, el norte de Aragón y el noreste catalán.

Galicia y Asturias, las comunidades más afectadas

Galicia y Asturias son las dos comunidades autónomas en las que se conoce una mayor presencia de esta especie, ya que ambas reunen las condiciones perfectas para su proliferación y crecimiento: humedad y temperaturas suaves. Así, en el caso de Galicia, los servicios públicos destruyeron cerca de 26.000 nidos en 2018 y se estima que uno de sus depredadores autóctonos, el abejero europeo, pudo hacer lo propio con 24.500 avisperos, según los datos presentados por el equipo dirigido por el investigador Salvador Rebollo de la Torre, profesor titular de ecología de la Universidad de Alcalá. Las previsiones para 2019 apuntan a que los datos de este año serán similares o superiores al año pasado.

La situación en Asturias es similarmente preocupante. Según la avispaasiatica.org, en 2018 esta plaga había colonizado el 80% del territorio y Serpa, la empresa pública encargada de su control, capturó 12000 avispas reina. El mismo medio pronostica que en 2019 alcancen el 100% del territorio. Para combatir esta expansión, el Principado estudia autorizar, de modo generalizado, la utilización de explosivos contra los nidos.

Nuevas áreas de expansión

Según fuentes del ministerio para la Transición Ecológica, en diciembre de 2018 su expansión se había ralentizado, debido a que la especie ya había ocupado la mayor parte del territorio favorable y se ha observado que las zonas secas y cálidas la detienen. A pesar de ello, algunos estudios como el llevado a cabo por C. Villemant en 2009 advierten de que la especie tiene el potencial adaptativo para colonizar la mayor parte de la península.

En años anteriores, además de las zonas en las que la avispa asiática lleva tiempo implantada (Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y las Islas Baleares), hace algunos años empezaron a encontrarse también en el norte de las provincias de Burgos, León y Soria, aunque con números aún muy inferiores a los de sus vecinos del norte y noroeste. Este año, la Asociación de Apicultores de Valladolid (Aprova) confirmaba que las pruebas realizadas sobre un nido sospechoso de pertenecer a esta especie en dicha provincia habían arrojado resultados positivos. También, se ha denunciado algún avistamiento en Zamora que no ha logrado confirmarse.

Se conoce, además, la presencia de la especie invasora en las zonas templadas de Aragón, en La Rioja y en Cataluña.

Mallorca logra "erradicar" la avispa asiática

En agosto de este año, la conselleria de Medio Ambiente de Mallorca afirmaba que la isla podría ser el primer territorio en lograr erradicar esta especie invasora, anunciando que no se había detectado ningún ejemplar en el periodo de un año. Este logro, detallan, se habría logrado gracias a una agresiva campaña de detección activa y la instalación de un número cada vez mayor de trampas: en 2016, se retiraron nueve nidos; en 2017, se colocaron 250 trampas y se retiraron 20 nidos; en 2018, se situaron 582 trampas y solo se retiró un nido. Desde entonces, no han vuelto a encontrarse avispas asiáticas en Mallorca.

No obstante, el Consorci per a la Recuperació de la Fauna de ses Illes Balears (COFIB) advierte de que aún es pronto para declarar con certeza la erradicación, y urge a estar atentos ante posibles nuevos avistamientos, teniendo en cuenta la difícil detección de este insecto y su elevada capacidad reproductiva. Además, avisan, es importante vigilar las áreas portuarias, ya que puede volver de la misma manera en que hizo acto de presencia por primera vez.

Su picadura no es más peligrosa que la de las especies autóctonas

La vespa velutina recibe el sobrenombre de "avispa asesina", pero los expertos aseguran que no debe ser motivo de alarma en ese sentido. A pesar de que este animal ya se ha cobrado algunas vidas en nuestro país (el año pasado se registraron tres muertes por esta razón en Galicia, y en lo que va de 2019 han sido dos los casos, uno en Galicia y otro en Asturias) se trataba, en todos los casos, de personas alérgicas a las picaduras de avispa, una condición que también puede resultar fatal si la picadura es de cualquiera de las especies autóctonas.

Sin embargo, si es destacable que son muy territoriales, por lo que si una persona se acerca a su nido, pueden sentirse amenazadas y atacar. Además, cuando lo hacen, marcan con una hormona que atrae a otras avispas y se produce un ataque en grupo, lo que si puede llegar a comprometer la vida de una persona.

El mote de asesina, más bien, se refiere a su voracidad hacia sus víctimas predilectas: las abejas. Aunque las avispas adultas son herbívoras, depredan otros insectos para proporcionar alimento a sus larvas, y atacan con especial fiereza las colmenas de abejas, causando graves daños al sector de la apicultura. Una sola avispa puede capturar entre 25 y 50 abejas cada día, según arroja la investigación llevada a cabo por el ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para la Estrategia de Gestión, Control y posible erradicación del Avispón Asiático o Avispa Negra (2014).

Cuando ataca una explotación, puede causar la pérdida de hasta el 60% de las colmenas.