Verduras
Mercado de verduras y frutas. Archivo

Un 33% de la población española ha cambiado sus hábitos alimentarios por motivos económicos desde la entrada del euro, según precisó este lunes la Sociedad Española de Edocrinología y Nutrición (SEEN), que atribuyó esta circunstancia a que la cesta de la compra "se ha encarecido el triple que los sueldos".

Para este organismo, la crisis económica tiene "consecuencias" para la salud pública cuando la dieta no incluye productos que aseguren una alimentación saludable, ya que las limitaciones económicas "afectan de manera directa a las partidas destinadas a la alimentación".

"Como consecuencia, no siempre se escogen los productos más acertados según los criterios de alimentación sana", según afirmó el doctor Francisco Botella, vocal de la SEEN, quien alertó sobre lo que consideró una "notable ausencia o escasez" de alimentos como pescado azul, frutas y verduras frescas, aceite de oliva, lácteos, pan y huevos.

La sociedad científica recomendó tratar de seguir un patrón de dieta saludable y variada basada en alimentos "que aporten la energía y los nutrientes necesarios ya que no existe ningún producto que contenga de manera exclusiva las cantidades idóneas".

Combinar alimentos

"Pensar en recetas que combinen alimentos como las carnes o los pescados con arroz, pasta o legumbres, da como resultado un plato sabroso y nutritivo que sirve como plato único de la comida principal", subrayó Botella, para quien asegurar una ingesta "alternada" de legumbres a lo largo de la semana "supone una decisión acertada para una correcta alimentación".

No obstante, no rechazó el consumo de productos congelados, más económicos que los frescos, que valoró como "una posibilidad muy aceptable", ya que, puntualizó, esta técnica "no altera el valor nutricional, ni la calidad ni el sabor de alimentos como carnes, pescados u hortalizas". Para la SEEN, la "única precaución" que debe tomar el consumidor es asegurar que no se rompa la cadena de frío del producto congelado.

Entre sus recomendaciones para mantener una dieta equilibrada mencionó, además, realizar al menos tres comidas diarias, elegir mayoritariamente alimentos de origen vegetal, incluir como mínimo una ración de cereales o derivados, limitar el consumo de alimentos de origen animal y "priorizar" el consumo de pescado y legumbres, moderar las raciones y "reaprovechar" algunos alimentos, "perder el miedo" al agua del grifo o cocinar en casa.