La España que queda: el mapa de los gobiernos autonómicos se completa con el gobierno riojano de izquierdas

El mapa autonómico, según los partidos regionales de Gobierno.
El mapa autonómico, según los partidos regionales de Gobierno.
20MINUTOS.ES

Tres meses después de las elecciones autonómicas, todas y cada una de las comunidades han cerrado sus gobiernos. El mapa se ha teñido más de rojo que de azul: un total de nueve Ejecutivos estarán presididos por el PSOE y cinco de ellos lo estarán por el PP. Sin embargo, gobernar en solitario se está convirtiendo en una utopía, el multipartidismo y los pactos son la tónica general.

"No va a ser fácil volver a gobiernos de un sólo partido porque se ha debilitado el alineamiento partidista del electorado, aumenta la volatilidad en el voto y la desafección ciudadana hacia la política perjudica principalmente a los viejos partidos", explica a 20minutos Jaime Pastor, politólogo y editor de Viento Sur.

Si excluimos a Galicia, País Vasco y Cataluña, cuyas elecciones tuvieron lugar entre 2016 y 2017, y están presididas por Alberto Núñez Feijóo (PPdeG), Iñigo Urkullu (PNV) y Quim Torra (JxCat), respectivamente, PSOE se queda con Aragón, Asturias, Canarias, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Extremadura, Islas Baleares, La Rioja y Navarra.

El PP presidirá en Andalucía (cuyas elecciones fueron en diciembre de 2018), Castilla y León, Ceuta, Madrid y Murcia. En Cantabria gobernará el PRC de Miguel Ángel Revilla y en Melilla, Eduardo de Castro González de Ciudadanos, un caso especialmente polémico.

Con respecto a las pasadas elecciones, en 2015, PSOE ha perdido Andalucía en favor del PP, pero ha ganado Canarias, Navarra y La Rioja, esta última ha sido arrebatada después de 24 años de gobiernos 'populares'.

Por otro lado, PSOE ha conseguido un total de 333 diputados, con respecto a los 280 obtenidos en 2015; el PP ha conseguido 245 frente a los 339 de 2015 (perder sus siglas en Navarra le ha penalizado); Ciudadanos, 130 diputados con respecto a los 67 de hace cuatro años; Podemos (sólo como Podemos, sin cambiar de siglas) se ha hecho con 56 frente a los 133 de las pasadas elecciones; y Vox ha pasado de cero diputados en 2015 a 57 en 2019.

Cada vez más difícil gobernar en solitario

Salvo el poco habitual caso de Melilla, en el que el PP ha perdido la Presidencia a pesar de haber sido la lista más votada en favor del único diputado electo de Ciudadanos por un escándalo de corrupción, no hay ningún presidente autonómico de Ciudadanos o de Podemos. Sin embargo, existe una tendencia hacia el multipartidismo que explica la necesidad de alianzas para poder gobernar.

"Actualmente, pese a que no se ha producido el 'sorpasso' ni por parte de Podemos o Ciudadanos, parece difícilmente reversible la tendencia hacia un multipartidismo relativamente polarizado, en el que hay que contar con estos dos partidos pero incluso con un mayor papel de ERC y PNV para la gobernabilidad del sistema político", explica Jaime Pastor.

PSOE se ha alineado con Podemos e IU en gran parte de las comunidades a excepción de Extremadura, Castilla-La Mancha y Asturias, donde ha conseguido gobernar en solitario. PP se ha apoyado siempre en Ciudadanos y Vox menos en Ceuta y en Galicia. En total, 14 gobiernos son coaliciones entre partidos.

"La tendencia dominante parece ser la de una fragmentación mayor del electorado en distintos partidos, más evidente a escala autonómica, ya que entra allí en juego otra línea de fractura relacionada con la crisis nacional-territorial y la polarización en torno a recentralización-federalización", añade.

¿Auge de los nacionalismos?

En País Vasco y Cataluña sigue imperando el nacionalismo y cada vez es más habitual ver cómo los partidos regionalistas cobran fuerza en las comunidades autónomas. "Es evidente que la crisis del Estado autonómico español parece irreversible y obliga a ofrecer una alternativa a las aspiraciones soberanistas que se expresan con fuerza en Cataluña, pero también en el País Vasco y, aunque menos, en Galicia", explica Pastor.

El politólogo señala que si no se abre un proceso de reforma del Estado autonómico en un sentido federal y plurinacional y se agrava "el conflicto catalán mediante la vía represiva, es posible que se refuerce la aspiración a una mayor autonomía en la Comunidad Valenciana o Canarias, por ejemplo, y que los partidos que la encarnen resten votos a los partidos de ámbito estatal incluso en unas elecciones generales".

Debido a esta fragmentación del voto, en Navarra, por ejemplo, PP y Ciudadanos han abandonado sus siglas para formar Navarra Suma, un partido regionalista. No obstante, esta coalición ha permitido al PSOE lograr el apoyo de otros partidos y la abstención de Bildu para formar un gobierno alternativo esgrimiendo la amenaza de Navarra Suma.

El papel de Podemos y Vox

El partido más perjudicado autonómicamente ha sido Podemos. El divide y vencerás le ha salido caro en comunidades como Madrid. "Aun así, ha logrado ser determinante para que el PSOE pueda encabezar gobiernos en los que participa", explica Pastor.

"Habrá que esperar a la experiencia de estos nuevos gobiernos de coalición para valorar si la presencia de Podemos en ellos les favorece luego electoralmente o, por el contrario, les perjudica si aparecen como meros subalternos del PSOE, como ocurrió en el caso de Castilla-La Mancha", añade.

Por otro lado, "Vox aspira a marcar la agenda de PP y de Cs en su defensa de un nacionalismo español intransigente y en su polarización con el PSOE y Podemos (o Más Madrid)". "Va a ser determinante para la aprobación o no de determinadas leyes, también habrá que esperar para valorar si se limita a ser un partido de protesta o también aspira a serlo de gobierno en el futuro", sentencia el politólogo.

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