De 55 metros cuadrados con un segundo espacio para poder recibir a familia, amigos y autoridades que se acerquen a visitarlo durante su recuperación. Así es la habitación en la que don Juan Carlos permanecerá mientras esté en la Quirón de la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, clínica en la que ha ingresado este viernes por la noche para ser sometido a una operación cardiaca el sábado.

Junto a la cama, funcional como en cualquier centro hospitalario, hay un sofá grande para los más cercanos y el baño, amplio y adaptado, cuenta con ducha accesible. La estancia anexa tiene entrada independiente y una zona de escritorio.

La estancia está ubicada en la primera planta del edificio y dispone de las mayores comodidades que tiene una clínica en la que el rey emérito ya se sometió a una operación de cadera hace seis años. Ahora, será una cirugía cardiaca no urgente, programada en junio, pero que sí requerirá anestesia total.

A falta de detalles por parte de Casa Real, se especula con una intervención por cardiopatía isquémica provocada por una arterioesclerosis, un estrechamiento de las arterias, o bien, por una arritmia, ya que además de contar con uno de los mejores equipos de cirugía cardiaca de España, el servicio de Cardiología de este hospital universitario es especialista en esas irregularidades del corazón.

Con esta operación, Don Juan Carlos habrá pasado diecisiete veces por el quirófano, tres desde que abandonó la jefatura del Estado.