El gobierno ruso ha lanzado al mar la primera planta de energía nuclear flotante del mundo, bajo el nombre de Akademik Lomonosov. Este reactor nuclear flotante partirá desde Murmansk para emprender un largo viaje por el Mar del Norte hacia Chukotka, situada en el este del país.

Este buque podrá generar electricidad en regiones remotas de Rusia. No obstante, cuando su combustible se agote, deberá volver a su punto de partida para ser recargado.

El navío, cuya construcción comenzó en abril de 2018, mide 140 metros de largo y 30 de alto, con capacidad para 342 personas. Además, cuenta con un gimnasio, una piscina y un bar, entre otras instalaciones.

El "Chernóbil flotante"

A pesar de contar con defensores, el Academik Lomonosov cuenta con numerosos detractores que teman que pueda sufrir un accidente y provocar un desastre nuclear.

Los más críticos, como Greenpeace,  lo han calificado como el "Chernóbil flotante" y "Titanic nuclear", recordando otras catástrofes y desastres navales sucedidos en la era soviética.