Paloma Cuevas y Enrique Ponce
Paloma Cuevas y Enrique Ponce (KORPA). KORPA

Rubia y con los ojos azules, con tres kilos de peso y cincuenta centímetros de altura, así es Paloma Ponce, la primera hija del torero Enrique Ponce y su mujer, Paloma Cuevas.

Es preciosa, un auténtico bombón"

La esperada niña ha venido al mundo a mediodía de ayer, 27 de abril, en la clínica madrileña del Rosario. Fue necesaria una cesárea, pero tanto la pequeña como la madre se encuentran perfectamente.

"Se parece a los dos. Todos aquellos que la han visto dicen que es la niña más guapa que han visto", ha dicho el orgulloso abuelo, Victoriano Valencia, padre de Paloma Cuevas. Muy emocionado ha confesado que toda la familia está encantada y feliz. "Es preciosa, un auténtico bombón. Tiene los ojos y el pelo claritos, como Enrique de niño, que era rubito. Y tiene la piel fina y delicada como su mamá".

Enrique Ponce, que está hecho todo un padrazo, ha dejado de forma temporal los ruedos, a los que no volverá hasta el 10 de mayo para cuidar de su niña y su mujer. Según Victoriano, el diestro no se ha separado de Paloma en ningún momento.