Una playa señalizada con bandera roja por un vertido de aguas mixtas.
Una playa señalizada con bandera roja por un vertido de aguas mixtas. CORT - Archivo

Así se ha expresado el grupo en un mensaje publicado en su página de Facebook, en el que cuestiona la "credibilidad" del abogado que ha presentado la denuncia y apunta a una "campaña irresponsable" de una parte del sector náutico, al que acusa de querer "seguir lanzando el ancla desde sus yates donde les dé la real gana".

Terraferida ha señalado también que los vecinos de Palma llevan "cerca de 20 años" denunciando el problema "y nunca les habían hecho caso".

Además, el grupo

ha defendido la actuación del Ayuntamiento de Palma, porque considera que sacó "a la luz el escándalo de los emisarios" y protegió "la salud pública cerrando playas cuando es necesario". "Todos los cargos públicos que hagan lo posible por detener los vertidos, informar a la población, buscar recursos para mejorar la depuración y mantener los aspectos positivos del decreto [de Posidonia] deberían merecer todo el apoyo", han dicho desde Terraferida.

Por último, el grupo ecologista cree que los vertidos demuestran la "evidencia" de que Baleares está "desbordada" y que sus infraestructuras "no pueden soportar este crecimiento constante del turismo".

La Fiscalía investiga un presunto delito medioambiental. La Guardia Civil registró hace unos días la sede de la Empresa Municipal de Aguas y Alcantarillado (Emaya) y requisó un ordenador de la antigua gerente del ente, Imma Mayol.