Salt Beach Club del hotel W de Barcelona
Salt Beach Club del hotel W de Barcelona SALT BEACH CLUB

Hay días en los que el verano puede hacerse especialmente largo en Barcelona. Ese es justo el momento para recordar que hay unos cuantos kilómetros de playa ahí y que, por suerte, la idea del chiringuito malo y caro ya está superada.

Así que, tanto para quienes están por la ciudad como para los que la visiten en verano, nada como ponerse bañador y chanclas, meterse en la arena y descubrir lo bien que se puede comer y beber en algunos de estos establecimientos en los que convertir un día de playa en algo más a base de una carta muy decente, precios asumibles -hablamos de Barcelona y la playa, ojo- hamacas para descansar, e incluso desayunos con los que darse un lujo frente al mar una mañana cualquiera.

Salt

El restaurante y club de playa del icónico Hotel W se ha convertido en uno de los puntos más animados del litoral de Barcelona. Frente a las aguas cristalinas de esta zona de la playa, combina una carta con hamburguesas gourmet -este año incluye una creada por los diseñadores Brain & Beast que firman los uniformes de esta temporada-, tacos de pescado y ensaladas con una original propuesta de cócteles. Una opción un tanto lujosa para los amantes de los sitios de moda.

Vai Moana

Pionero en la recuperación del prestigio gastronómico de los chiringuitos de playa, 15 años después, Vai Moana sigue al pie del cañón con una carta informal con toques del sudeste asiático, unos desayunos estupendos para empezar el día en la playa y una interesante propuesta de coctelería y zumos naturales. Con zona de hamacas, quienes prefieran seguir descansando en su toalla también pueden pedir cualquier plato de la carta para llevar.

Can Fisher

No es lo mismo comer cerca de la playa que en la playa. Así que, si somos de los que prefieren no tener los pies llenos de arena y el plato en la mesa, Can Fisher es una excelente opción. Un restaurante en el paseo marítimo donde los auténticos protagonistas son los arroces (a partir de 17 euros por persona) y los pescados de lonja a la parrilla. Ojo también a las tapas y a su carta de cócteles y vinos.

Bo Kaap

Una buena forma de reconciliarse con la Barceloneta y su playa es pasarse por aquí a última hora de la tarde, darse un baño, probar alguno de sus zumos o cócteles, que sirven también en la arena, y cenar en una de sus mesas. La carta es sencilla pero variada y muy bien ejecutada y servida, con tapas (bravas, mejillones, alitas, jamón...), hamburguesas, ensaladas, bocadillos fríos y calientes y algunos postres.

Calamar

Quienes opten por salir de Barcelona para ir a la playa seguro que conocen la de El Prat. Pegada al aeropuerto, su situación, libre de edificios cercanos, y su extensión la han convertido en una joya muy cerca de la ciudad. Y allí, el chiringido El Calamar se ha convertido en una auténtica referencia tanto gastronómica como por su animado ambiente por las noches. Sus tapas y batidos frescos son magníficos y el complemento perfecto para un día de playa.