Trucos para aparcar el coche y no perder la paciencia
Aparcar es una de las maniobras más frecuentes al volante.  Pìxabay

Un golpe al aparcar, una columna que no has visto al abrir la puerta, un roce, un raspón… pequeños detalles que quedan marcados en la chapa de nuestro coche, ¿para siempre? Si eres uno de esos conductores que disfruta de conducir su vehículo con la carrocería intacta tenemos una buena noticia, no es necesario que acudas al taller cada vez que uno de estos imprevistos provoque un pequeño desperfecto en tu vehículo. Con un poco de tiempo, paciencia y habilidad es posible reparar los arañazos sin tener que acabar llevando el coche al taller.

La clave es que el arañazo sea poco profundo ya que si el raspón ha penetrado por debajo de la pintura no hay remedio en el mercado que pueda ayudarte.  En ese caso, la única opción para salvar tu carrocería y que el coche quede como nuevo es que acudas a un experto en chapa y pintura.

En caso de que hayas tenido suerte y se trata de un roce poco profundo, aquí tienes algunas soluciones:

Pasta polish o pulimento

Se trata de una mezcla de productos naturales y sintéticos que ayudan a mejorar el aspecto de las superficies. La principal dificultad que exige tiempo y paciencia para que quede bien, ya que hay pulimento o polish con diferentes niveles de abrasión, por lo que dependiendo del tipo de roce, hay que empezar utilizando de mayor a menor abrasión hasta que quede perfecto.

Para aplicarlo solo necesitas ayudarte con una bayeta de microfibra o una esponja específica. La clave es elegir productos de buena calidad, como recomiendan desde la web de RACE, porque los de mala calidad pueden ser más abrasivos y causar causar más daños que beneficios.

 

Lápices o rotuladores

Como remedio todavía más sencillo, hay un tipo de rotulador que permite disimular pequeños arañazos. Antes de aplicarlo es imprescindible dejar la zona afectada perfectamente. La principal pega es que no duran para siempre, ya que al aplicarlos no han solucionado el problema, solo lo has disimulado u ocultado. Sin embargo, es tan fácil aplicarlos que resulta cómodo repetir el proceso cuando haya pasado el tiempo prudencial y vuelva a verse el arañazo.

Pinturas para reparar arañazos

Parece un método similar al anterior, sin embargo, se consiguen resultados con mejores acabados. La clave para que funcione bien es conseguir una pintura exactamente igual al color del coche. Esto resulta imposible en algunos modelos, pero siempre puedes probar a  pedir al chapista una mezcla acorde al código de pintura de tu vehículo. Si el sol no ha afectado al color de tu coche, conseguirás un buen resultado. Para aplicarla, de nuevo, es importante limpiar y secar bien la superficie afectada y aplicarla con un pincel fino. Si quieres un acabado de profesional, puedes aplicar cera y pulir la zona.

La pintura en spray es una variable de esta opción. Su aplicación es más sencilla porque no requiere tanta precisión. Sin embargo, resulta muy recomendable tapar la zona de alrededor del arañazo con cinta de carrocero para evitar llenar todo el coche de pintura. Aplica a golpes de spray hasta que el raspón quede bien cubierto y no seas capaz de diferenciarlo.