Las urnas cierran a las 8 p.m. (madrugada en España), y se esperan los resultados para poco después.

Clinton, senadora por Nueva York, es la favorita en Pensilvania, pero necesita una victoria contundente para ganar terreno frente a Obama en la carrera hacia la nominación demócrata y convencer a los líderes del partido de que es la mejor candidata para enfrentarse al republicano John McCain en las elecciones presidenciales de noviembre.

Clinton pasó el último día de esta lucha cada vez más intensa pregonando su fuerza. Mostró un anuncio con imágenes del líder de Al Qaeda Osama bin Laden y advirtió en una entrevista con ABC que, como presidenta, podría 'erradicar totalmente' Irán si este país atacara Israel.

La ventaja de Clinton en este estado ha bajado desde los 20 puntos a cifras de un sólo dígito, según los sondeos, pero ambos candidatos trataron de no hacer caso de las expectativas.

'Esto siempre es una subida ascendente, pero lo que nosotros sentimos es que hemos hecho progresos significativos', dijo Obama en una cena en Pittsburgh. 'Mucho va a depender del resultado de hoy, y realmente es muy duro calibrarlo'.

La participación era alta en muchos centros de votación, según los medios locales. Hay un gran número de residentes en Pensilvania registrados para votar aquí y una encuesta mostró que los registrados más recientes planean votar a Obama.

La votación en Pensilvania abre la fase final del duelo de Clinton y Obama por la nominación. Están previstas nueve primarias más antes de que concluya la campaña el 3 de junio.

Obama tiene un liderazgo casi insuperable en el voto popular que ganó durante los tres primeros meses de las primarias y en los delegados que elegirán al nominado en la convención de agosto. Pero ninguno podrá optar a la nominación sin la ayuda de los superdelegados - casi 800 miembros del partido que son libres de apoyar a un candidato u otro.

Clinton espera que una gran victoria en Pensilvania ponga en marcha su carrera en las últimas nueve primarias, y convenza a los superdelegados de que ella es la candidata que puede ganar en los grandes estados que serán cruciales en noviembre.

Una victoria ajustada de Clinton probablemente la mantenga en la carrera, pero podría provocar que los demócratas le pidan que se haga a un lado para dejar a Obama centrarse en la carrera con McCain.

/Por John Whitesides/