La vicedirectora del Instituto de Química Orgánica General, Begoña Jiménez, ha afirmado este viernes que "no debe cundir el pánico", ya que los hidrocarburos alifáticos encontrados en el aceite de girasol "no están en la lista de los contaminantes más tóxicos".

La vicedirectora de Instituto de Química Orgánica General, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha querido trasladar un mensaje tranquilizador que coincide con el del Ministerio de Sanidad y Consumo, que pide que no se produzca una alarma, ya que las partidas afectadas ya han sido identificadas.

Sin aceites minerales

"No estamos hablando de unas toxicidades o de un peligro como el que pudo haber en su día con las famosas dioxinas en los pollos belgas", ha declarado Begoña Jiménez, ni de "hidrocarburos aromáticos policíclicos", cuya toxicidad es más elevada.

A pesar de no existir riesgo para la salud, lo cierto es que un aceite de girasol de origen vegetal no tiene que llevar este tipo de aceites minerales e hidrocarburos alifáticos. "Si el Ministerio ha identificado esas partidas, es un problema que está resuelto", ha afirmado Jiménez, ya que no pasará a la cadena alimentaria y, por tanto, al consumo humano.