El Ocean Viking, el barco fletado por Médicos sin Fronteras (MSF) y SOS Mediterranée, realizó este lunes un nuevo rescate de 105 inmigrantes en el Mediterráneo central, con lo que en total son ya 356 los que lleva a bordo, con la incertidumbre de no saber en qué puerto los podrá desembarcar.

En su cuenta de Twitter, MSF explicó que este último fue "un salvamento delicado" porque poco tiempo después de haber distribuido los chalecos salvavidas, estalló un tubo de caucho y las personas que iban en el bote cayeron al mar.

En cualquier caso, señaló que esos 105 inmigrantes "están ahora en seguridad" en el interior de su barco con lo que ya suman 356 en total, dado que ya había recuperado a otros 251 en otros tres rescates en los tres días anteriores.

SOS Méditerranée ha cifrado en 300 personas la capacidad del Ocean Viking, que zarpó de Marsella el pasado día 3 y sustituye al Aquarius que había sido utilizado por estas dos ONG anteriormente para este tipo de misiones.

Ante la negativa de Italia y Malta a que desembarquen en sus puertos barcos humanitarios como éste que operan en el Mediterráneo central frente a las costas de Libia, MSF reclama "un mecanismo europeo" para gestionar estas situaciones que incluya la reubicación en los países la UE de los rescatados.

Por su parte el Open Arms español ha pedido asilo a la embajada española en Malta para desembarcar a 31 menores rescatados.