Lady Gaga
Lady Gaga, en el Festival de Cine de Toronto. GTRES

El bullying entre los famosos es un tema altamente delicado: que ellos y ellas lo hayan superado y hayan conseguido un éxito tremendo no significa que el acoso escolar les hiciera reaccionar y ser quienes son, pues en muchos casos provoca traumas de por vida, visitas al psicológo, horas de terapia y, para nada, un fortalecimiento de la personalidad o el caracter.

Dicho esto, es cierto que, una vez que han conseguido cierto estatus en la industria a la que pertenezcan (ya sea musical, audiovisual, etc.), muchas de estas celebs no tienen reparos en hablar de esa etapa de su vida con cierta búsqueda de cambiar las cosas, como ha hecho recientemente Rumer Willis, hija de Bruce Willis y Demi Moore.

Empezando por las más internacionales iremos pasando a la farándula española, y, aún así, será imposible abarcar la cantidad de famosos y famosas que han pasado por algo parecido.

Todo por la música

Para principiar la lista, tenemos a alguien que ha hecho de la lucha contra el acoso escolar, en cierta manera, una bandera: Lady Gaga. La cantante ha contado incluso que un grupo de chavales del insituto la metieron en un cubo de basura a la salida de las clases. Todo ello claro, aparte de meterse con su peso, su pelo rizado y castaño o su nariz. Hasta se reunió con la administración Obama (cuando era presidente) para buscar un sistema de prevención eficaz.

Sam Smith, para no salirnos del terreno musical, confesó recientemente que se sometió a una liposucción a los 12 años debido al bullying que vivía. "Un grupo de chicos de otro colegio solía insultarme mientras iba de casa a la estación de metro a mi casa. Me molestaba porque estaba con mis amigos y preguntaba si les daba vergüenza caminar a mi lado por culpa de esa gente que me gritaba", llegó a contar el músico sobre el body shaming que sufrió.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Sam Smith (@samsmith) el12 Feb, 2019 a las 10:15 PST

De hecho, ese suele ser uno de los grandes motivos del acoso a edades tan tempranas: el aspecto físico. Y de ahí que muchas celebridades tengan un pensamiento positivo sobre cualquier tipo de cuerpo humano.

Demi Lovato ha reconocido que recibió multitud de insultos y vejaciones por su peso (a veces incluso se las escribían y las firmaban en pequeñas misivas) hasta llegar a encerrarla en un baño y apagarle la luz. Tal fue el grado que tuvo que dejar el colegio, que para ella era insoportable, y recurrir a un profesor particular del miedo que sentía. Actualmente es una de las cantantes más concienciadas y se pronuncia en estos términos: "El colegio fue una época muy dura. Hacían fiestas burlándose de mis demos [de canciones]. Se ponían frente a mi casa y me gritaban insultos. Fue una época muy emocional y lo único que quería era escapar".

Como Jutin Bieber. El canadiense cedió su canción Born to be somebody ("Nacido para ser alguien") para el documental Bully, dado que él mismo ha reconocido que sus compañeros no cesaron de insultarle, burlarse y agredirle.

Miley Cyrus, de hecho, llegó a sufrir depresión por esto mismo (insultos y burlas) que le proferían por el natural acné que padecía en su juventud la artista, tal y como relató en su libro Miles to go. Y a Taylor Swift, en cambio, lo que la tachaban era de alta así como de "rarita" (muchas chicas no hablaban con ella por no ser suficientemente "guay") por preferir pasarse las tardes componiendo y escribiendo antes que estar con gente de su edad. "Nunca me invitaban a las fiestas y ahora me alegro de haber invertido ese tiempo pasándolo en casa tocando la guitarra", ha declarado.

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Taylor Swift (@taylorswift) el10 Ago, 2018 a las 9:17 PDT

Tambié habló de ello Victoria Beckham, que hasta que no tuvo 20 años y empezó en las Spice Girls no supo lo que era ser aceptada. "Los acosadores cogían porquería de los charcos y me la lanzaban. Y yo simplemente me quedaba quieta, sola, no tenía ningún amigo. La gente me empujaba, me amenazaban con pegarme a la salida del colegio y me perseguían. Fue una época miserable. Intenté encajar, pero no lo conseguí", ha llegado a declarar.

Algo parecido a lo que vivió Justin Timberlake. El autor de Cry me a river no fue ajeno al acoso escolar y lo sufrió, igualmente, por ser distinto y no encajar en gustos a sus compañeros, dado que no se divertía con el fútbol americano, sino participando en las clases de arte y música, lo que le granjeó no pocos insultos. "Crecí en Tennessee y si no jugabas a fútbol eras una nenaza. Se burlaban constantemente porque me gustaban el arte y la música. Pero todo lo que te hace raro cuando eres pequeño, te hace sexy en tu vida como adulto", ha afirmado.

Aunque probablemente, dentro de la música, uno de los que peor lo ha pasado fue Eminem. El rapero ya lo ha contado en alguna ocasión, pero siempre añade detalles que va recordando: le pegaron hasta sufrir una conmoción cerebral, pérdida ocasional de vista y oído, dolores de cabeza postraumáticos y diversas lesiones en otras partes de su cuerpo como el cuello o la espalda. Su madre acabó tan preocupada que demandó al consejo escolar por la desprotección de su hijo. Él escribió la canción Brain Damage ("Daño cerebral") para relatar lo sucedido.

El séptimo arte

Tampoco el mundo del cine ha sido diferente. Y muchos de los intérpretes hoy mundialmente admirados y admiradas han vivido en sus carnes el duro pulso contra el acoso escolar.

Como Jennifer Lawrence, que siempre se sintió marginada e ignorda en clase, lo que le hizo cambiar de colegio en multitud de ocasiones. "Cuando estaba en primaria tuve que cambiar varias veces de colegio porque las niñas eran crueles. En secundaria la situación mejoró, aunque una chica me pidió que repartiese invitaciones para su fiesta de cumpleaños a la que yo no estaba invitada", ha comentado la protagonista de Winter's bone.

También se sentía excluida y apartada Megan Fox, blanco de las burlas del resto compañeras por sus aspiraciones de ser actriz. De hecho, asegura solo haber tenido "una buena amiga" en toda su vida. "Todo el mundo me odiaba, y yo era una paria total. Mis amigos siempre eran chicos, tengo una personalidad muy agresiva y las niñas no me quería por eso", ha revelado.

Pero hay más. Algunas incluso se muestran tajantes y contundentes con el trauma que les llegaron a causar, como Sandra Bullock. "Aún recuerdo los nombres y apellidos de cada uno de esos niños", fueron sus palabras sobre el tema.

A ello se puede unir un tema racial en los casos de Eva Mendes y Jessica Alba. La primera se sinceró en en Daily Mail: "Fui víctima de bullying. Era una chica desgarbada y delgada con grandes dientes, lo que me convertía en un blanco fácil. Dos acosadores me torturaron durante toda la secundaria". Además, tenía miedo de que sus padres hablasen con los profesores, por su el acoso iba a más

Ver esta publicación en Instagram

Una publicación compartida de Eva Mendes (@evamendes) el18 Oct, 2018 a las 3:15 PDT

La segunda, Alba, al Daily Mirror. "Me acosaban tanto que mi padre tenía que llevarme al colegio para que no me atacaran. Tomaba el almuerzo en la enfermería para no tener que sentarme con las otras chicas. Además de ser mestiza, mis padres no tenían dinero para comprarme ropa bonita o una mochila de moda", desveló, así como que era tímida y gordita, con habituales problemas respiratorios y que todo ello le hizo creer que era más débil psicológicamente que el resto de sus compañeros.

Entre los actores que han querido aportar su grano de arena está Christian Bale. "Recibí palizas de varios chicos durante años. Me hicieron pasar un infierno, dándome puñetazos y patadas todo el tiempo", comentó quien años más tarde interpretaría a Batman.

De hecho, el próximo Hombre Murciélago, Robert Pattinson, también ha admitido que fue objeto de palizas. "Cuando era joven fui golpeado por muchos compañeros. Yo era un poco idiota, pero siempre creí que los golpes no eran provocados. Fue antes de empezar a actuar. Yo me comportaba como si fuera actor, o como creía que se comportaban los actores, lo cual aparentemente provocaba a la gente a golpearme", resumió.

Y quien ahora salva el mundo en cada entrega de Misión Imposible, Tom Cruise, también ha dicho que intentaba defenderse (a veces inútilmente): "Cada vez que un acosador más fuerte que yo se acercaba y me empujaba, mi corazón se disparaba, empezaba a sudar y pensaba que iba a vomitar. Yo no soy un chico alto y no me gusta pegar a la gente. Pero sabía que si no le devolvía el golpe me iba a seguir acosando".

También en España

"Yo he sido un niño acosado entre los 11 y 16 años", admitía Jesús Vázquez al comienzo de su programa Proyecto Bullying. "Era gordito, llevaba gafas, tenía mucho acento gallego y un poco de pluma", dijo sobre las razones (si es que las hay) para que cometieran acoso sobre él.

En el propio programa, hubo varias caras de Mediaset que se abrieron y exorcizaron aquellos miedos. "Llegaron a tirarme por las escaleras", admitió Vanesa Romero, que confesó haberlo pasado "un poquito mal" en aquella época. También sus entonces compañeros en La que se avecina, Luis Merlo (se burlaron de él por la separación de sus padres) y Cristina Castaño (bromas continuadas por ser pelirroja) comentaron su infancia y adolescencia.

De hecho, tras el estreno del programa, el actor Asier Etxeandía escribió una beligerante carta en su Instagram en la que quería denunciar toda clase de acoso escolar y que lo que al final importa es el futuro. "Las personas a las que hacíais bullying y pegabais en el cole somos los que hacemos los libros, películas y discos que escucháis", opinó el intérprete.

La presentadora Carme Chaparro aprovechó el texto del actor para lanzar también ella un comunicado en sus redes sociales. "Yo también fui la rarita. La inadaptada. La menos popular de la clase. La gordita empollona a la que algunos sólo hablaban para pedirle los apuntes. El instituto fue muy duro. Visto en perspectiva no sé cómo fui capaz de aguantar. No me pegaron. Pero mi círculo eran los tres raritos más del cole. Y tenía que aguantar cómo me miraba el resto con aires de superioridad, haciéndome el vacío", escribió.

Risto Mejide, en una conferencia sobre cómo gestionar el bullying en los centros educativos, explicó le hacían "la vaca". Es decir, le agarraban, le abrían las piernas y le daban patadas en la entrepierna y los testículos. En su caso particular, asegura que aquello le ayudó a "espabilar".

También Aless Gibaja, el famoso influencer, en alguna ocasión se ha mostrado abierto a la hora de comentar cómo sufrió acoso cuando tenía 12 años y por qué él ahora no duda en lanzar "consejitos" a sus seguidores para intentar ayudar.

O Pelayo Díaz, que en su libro autobiográfico, Indomable, confiesa que fue "el hazmerreír de la merienda". "Resulta que burlarse de mí, de mi manera de hablar, de mis gustos musicales, de mis gustos en general, todo aquello no era suficiente para esa pandilla", resalta, a su vez que estas experiencias le sirvieron de catarsis.

Por último, el cómico Dani Mateo señaló que sufrió acoso escolar por "gordo". "Tú a la portería que la ocupas toda", reconoce que le proferían. Con algo de humor, aseguró que se puso a dieta, adelgazó diez kilos y que, aparte de por la salud, lo hizo "por imperativo sexual".