Paula Vázquez
La presentadora vuelve a presentar el programa 'Fama'. ARCHIVO

La fama no le ha impedido tener los pies sobre la tierra, pero nunca imaginó la carrera imparable que le esperaba en televisión. Paula Vázquez entró en las casas de millones de espectadores cuando comenzó bailando en Un, dos, tres coreografias para Chicho Ibáñez Serrador. Desde entonces, conoce la televisión como la palma de su mano y, quizás por eso, ha sabido guiar con acierto y mucha simpatía sus pasos por este medio tan complicado.

Durante casi cuatro meses, Paula ha estado al frente de Fama ¡a bailar!, la arriesgada apuesta de Cuatro que se ha convertido en todo un éxito. La popular presentadora superó la prueba con nota y la cadena ha vuelto a ficharla para otro proyecto de cara al otoño.

Después de cuatro meses, hoy es la final de Fama ¿aliviada o entristecida?
Ha sido un curso muy intenso para todos pero muy divertido y siempre lleno de alegrías.

Ser guapa no es imprescindible para trabajar en tele"

¿Fama le ha recordado sus comienzos de bailarina en el Un, dos, tres?
Hace mucho tiempo que se distanció, pero sí que es cierto que al principio del programa cuando veía la energía y las ganas de los chavales, sin ser todavía conscientes de sus límites, me recordó a mis inicios en el Un, dos, tres. En aquella época sacábamos, sin casi ninguna base, los programas adelante como hacen ellos. Lo que pasa es que el nivel ahora es muy alto.

¿Alguna anécdota curiosa a su paso por el programa?
Como Supermodelo se hacía también en el mismo sitio donde grabábamos Fama durante la primera semana del programa en mi micro ponía 'Judith' por Judith Mascó. Fue muy gracioso.

¿Improvisa mucho?
Para mí Fama es como un parque temático porque es un programa que funcionaba durante las 24 horas in situ. Desde allí se hacía tanto la tira diaria como el programa que emitieron por el Digital así que los dos equipos se mezclan. Por eso, alguna vez me ha pillado por sorpresa la llegada de un invitado al plató.

¿Le gustan los realities o era más tranquilo El euromillón? Ya será una experta en el directo...
El euromillón era mucho más fácil, pero hay momentos en los que una tiene que pensar que ya puede asumir retos. Para mí, Fama ha sido un paso más en mi carrera porque es la primera vez que presento un programa sola en horario de máxima audiencia.

Nunca haré un programa de cotilleo"

¿Es importante el aspecto para trabajar en televisión?
No creo que ser guapa sea imprescindible para trabajar en televisión, pero cuando trabajas en algo de cara al público tienes que cuidar tu imagen. Si sólo se quisiera comunicar existen otros medios como prensa escrita o radio. Con esto no digo que haya que seguir los patrones de belleza estipulados por los diseñadores de moda. A mí nunca me han exigido una talla ni nada por el estilo. El buen humor es una imagen agradable y abre muchas puertas en televisión.

Realities, talent show... ¿En qué programa no veremos nunca a Paula Vázquez?
En uno de cotilleos porque no tiene nada que ver con lo que yo entiendo como entretenimiento en televisión.

Como espectadora ¿qué tipo de programas suele ver?
Sé lo que hicisteis, House y algún otro, pero veo sobre todo el digital desde hace dos años y me cuesta volver. Me encanta ver documentales de todo tipo y me han llegado a dar las tres de la mañana.

Después de tantos años, ¿cuál cree que es el secreto de su éxito?
El pensar que esto es una carrera de fondo y depender de esta profesión. Empiezas porque te atrae y es un parque de atracciones, pero después se convierte en tu forma de vida. Yo no sé estar sin un equipo y en cuanto termina un programa me descontrolo hasta en la alimentación.

¿Por qué gusta tanto a la audiencia?
Mi pasión es contar historias y hacer que la gente crea en la ilusión que provoca la televisión. Además, disfruto con ello y supongo que eso se nota.

¿Dónde se ve con 50 o 60 años?
A veces me veo viviendo cerca del mar en Galicia en una casa pequeña, tranquila donde haya poco que limpiar y con hijos mayores que tengan la vida resuelta. Otras veces, me imagino viajando, si puedo a lo grande, y sino en una autocaravana.

¿Cuáles son sus proyectos a corto plazo?
El próximo será un concurso en Cuatro, que no se verá hasta septiembre, pero yo me iré de viaje dentro de nada a Asia con el programa.

¿La veremos en alguna serie o en el teatro?
De momento, no y me da mucha pena porque la última serie que hice no tuvo ninguna salida. Se llamaba Divinos y era con Santi Millán, pero Antena 3 sólo emitió dos capítulos y se retiró de la parrilla. Fue una especie de coitus interruptus horroroso porque me quedé con ganas de que el trabajo se expusiera, pero estas cosas pasan a veces.

¿Lleva bien el peso de la fama?
Va por etapas personales que uno afronta y de popularidad. Cuando estas un año y medio o más sin hacer un programa la gente medio te reconoce, pero no saben si les suenas. No niego que mi trabajo tenga algo de exhibicionista, pero en mi vida normal soy bastante más discreta. Sinceramente, no me gusta mucho llamar la atención.

Y todos esos comentarios que circulan sobre usted sobre que si se ha quitado costillas, que si el pecho operado...
Llevo seis años intentando explicar que es mentira y ya no sé ni como decirlo. En el próximo programa voy a sacar una camiseta con una radiografía de mis costillas y detrás voy a poner "ahora vas y las cuentas". Lo más gracioso es que un día se me acercó una persona para saber dónde me lo había hecho para poder ir.

¿De donde surge la leyenda urbana sobre las costillas de Paula Vázquez?
A raíz de que una conocida periodista del corazón lo comentase en una redacción cuando yo me encontraba presentando una de las ediciones de Supervivientes. No entiendo como esa persona puede tener tanta credibilidad entre el pueblo cuando ya la han pillado contando tantas mentiras. Probablemente, si cuando me operé de la nariz hubiera desaparecido durante un año como hacen otras, no habrían dicho tantas cosas. A partir de ahí, Cher a mi lado no tiene nada que hacer. El problema es que algunas personas se montan la película en casa y no se dan cuenta de la repercusión que tiene y lo que cuesta quitar ese lastre. Lo mío no es grave, pero tengo compañeros de profesión que lo han pasado muy mal.

¿Algún retoque más?
Nunca más me he vuelto a operar porque lo de la nariz ya fue bastante traumático. No me reconocía y no me gustaba. Para mí fue una época un poco extraña.

BIO: La presentadora nació en El Ferrol (A Coruña) en 1974. Después de vivir en su ciudad natal, se trasladó a Barcelona a los 13 años, donde, al poco tiempo, comienza a trabajar como modelo. Descubierta casualmente por Narciso Ibáñez Serrador fue fichada como azafata en la temporada 1993-1994 del mítico concurso Un, dos, tres.