Patraix: El Ayuntamiento dice ahora que la planta eléctrica es «peligrosa»
Vecinos de Patraix, ayer, frente a la sede de Iberdrola. Rebeca Argudo
«Molesta y peligrosa». Así es como ha calificado la comisión de Actividades del Ayuntamiento la actividad que se desarrollará en la futura subestación eléctrica (una especie de transformador) que, si la Administración no lo impide, se instalará en el número 54 de Gaspar Aguilar.

El Consistorio firmó en diciembre de 2003 una certificación en la que se aseguraba que la actividad que iba a ejercer la instalación era inocua (sin riesgos ni molestias), según explicó ayer la concejal de Esquerra Unida María Victoria González.

En marzo de este año, añadió la edil, el Ayuntamiento concedió a la empresa la licencia de obras para empezar a construirla.

Sin embargo, un mes más tarde (el 25 de abril pasado), la comisión municipal emitió un informe en el que la tachaba de «molesta y peligrosa».

«Por eso pedimos que se paralicen las obras hasta que el Ayuntamiento decida si finalmente le concede licencia acorde con su actividad», agregó González.

Además, recordó, el Consistorio debía informar a los vecinos afectados. «Y nos encontramos con que sólo mandó notificaciones a los números que pertenecen a Iberdrola y no a los vecinos», dijo.

Los vecinos se han enterado de los hechos y, además de continuas manifestaciones como la de ayer, han presentado más de 15.000 alegaciones.

La empresa eléctrica aseguró ayer a 20 minutos que no conoce ese documento y recalcó que tiene un certificado de inocuidad firmado y sellado por la Administración.

Casas en 220 metros a la redonda

La Fundación Europea de Electromagnetismo recomienda que no haya subestaciones eléctricas en los núcleos urbanos a no ser que se deje un metro de distancia por cada kilovatio que procese. Así, la futura instalación de Patraix no debería tener ninguna vivienda a menos de 220 metros a la redonda (tiene 220 kilovatios), según Esquerra Unida. De esta forma, las viviendas comprendidas entre Juan de Garay, Doctor Marañón, Campos Crespo y General Barroso podrían verse afectadas por la planta. Fuentes de Iberdrola respondieron que al ser de actividad inocua no hay que dejar espacio.