El pasado sábado 3 de agosto la tragedia azotaba El Paso, en Texas (EE UU), cuando Patrick Wood Crusius, un hombre blanco de 21 años, abría fuego y acababa con la vida de 22 personas. Este viernes se celebró el funeral de dos de las víctimas, Ivan Manzano, de 46 años y padre de dos hijos y Alexander Gerhard Hoffman, un hombre de 66 años.

La mujer de este último le envió un mensaje al presidente de Estados Unidos, Donald Trump: "Al señor Trump le pediría que ya no se vuelva a reír cuando alguien diga que nos maten. Él se rio, junto con todos los demás" afirmaba.

"No es justo, no somos animales para que nos cacen en la calle como si fuéramos animales", añadía visiblemente emocionada.

El objetivo de Crusius era matar mexicanos

El autor del tiroteo, en el que murieron 22 personas, aseguró a la policía cuando fue detenido que su objetivo era matar a "mexicanos", según un documento al que tuvieron acceso los medios.

Patrick Crusius, de 21 años, confirmó que fue él quien abrió fuego contra una multitud en un centro comercial Walmart de la ciudad fronteriza de El Paso al que suelen acudir a comprar muchos ciudadanos mexicanos.

Crusius condujo casi diez horas —desde Allen hasta El Paso— para cometer la matanza en ese supermercado y supuestamente publicó un manifiesto en internet en el que aseguró que el ataque era una "respuesta a la invasión hispana de Texas".

De acuerdo al documento, que fue adelantado por el diario The Washington Post, Crusius se encontraba dentro de su vehículo cerca del Walmart cuando fue detenido tras la matanza.

Salió de su coche con las manos en alto y se identificó a la policía: "Yo soy el autor del tiroteo".

El texto está escrito por el detective Adrián García, quien cuenta que, ya en custodia policial, Crusius reconoció que "una vez que llegó a la tienda abrió fuego usando un AK-47 (rifle de asalto) y disparando a múltiples víctimas inocentes".

"El acusado dijo que su objetivo eran los mexicanos", se puede leer al final del escrito.

Podría enfrentarse a la pena de muerte

Las autoridades federales han descrito el ataque de Crusius como un delito de terrorismo doméstico y han dicho que están evaluando imputarlo con delitos de odio, lo que sumado a los cargos de asesinato podría hacer que se enfrente a la pena de muerte.

De los 22 fallecidos en el tiroteo, 8 eran ciudadanos mexicanos y, por eso, el canciller de México, Marcelo Ebrard, ha dicho que está estudiando pedir a EE UU la extradición del acusado.

Para abordar este y otros asuntos, el próximo martes se celebrará una reunión en Ciudad de México entre autoridades de alto nivel de México y EE UU, informó este jueves el Gobierno mexicano.

El tiroteo en El Paso se produjo horas después de que otro hombre blanco —identificado como Connor Betts— abriera fuego en una popular zona de ocio de la localidad de Dayton (Ohio), matando entre otros a su hermana Megan, de 22 años, y que se ha convertido en la víctima más joven de esa tragedia.

Esos tiroteos, producidos con 13 horas de diferencia, han revitalizado el debate por el control de armas en EE UU, donde el Congreso lleva más de dos décadas sin aprobar una ley que limite significativamente la posesión de armas, en parte debido a la influencia de la poderosa Asociación Nacional del Rifle (NRA).