Fito Páez
Fito Páez, durante un momento del concierto. AGENCIAS

Decía Fito Páez hace unos días a 20minutos.es que creía que podía"tener una hermosa noche en Madrid", y no se equivocaba. El concierto que el músico argentino ofreció anoche -24 de abril- en el Palacio de Congresos de Campo de las Naciones fue de altos vuelos.

Páez ya se había ganado 'el descanso del guerrero', pero tuvo que regresar

Se presentó ante el público con un piano de cola, dio muestras sobradas de su destreza y también de los recursos con los que cuenta para enfrentarse al público solo, sin su banda. Hasta el punto de que al respetable no le bastó con seis bises (Dar es dar y Mariposa tecknicolor cerraban la tanda)... parecía que Páez ya se había ganado 'el descanso del guerrero' tras superar las dos horas de directo. Sin embargo, decidió volver a salir para tocar otros tres temas -Desarma y sangra, de Charly García, entre ellas- y contentar así a los asistentes, que se negaban a abandonar el recinto.

El concierto estuvo cargado de detalles 'mágicos', aunque el momento cumbre no podía ser otro que la salida a escena de su 'enemigo más íntimo'. El propio Fito lo anunciaba así, antes de cerrar el grueso del directo: "¡Qué momento! Va a temblar la ciudad. Les presento a 'monsieur' Madrid... Joaquín Sabina". El público recibió en pie al jienense para festejar emocionado el abrazo entre ambos, que comenzaron entonces a cantar Contigo y, justo después, Llueve sobre mojado.

Fue el momento clave, si bien era esperado, como también las actuaciones de Pereza, Marlango, Gala Évora o Ariel Rot. Pero, si hay que hablar de sorpresas, la mayor de la noche fue, sin duda, la entrada en el escenario de alguien a quien Fito Páez presentó como "uno de los mejores cantantes del mundo", Pablo Milanés.

Uno tras otro, comenzaron entonces a sonar clásicos de toda su carrera

Mucho antes, desde la intro, ya comenzaba a notarse la respuesta de un público realmente entregado, algo que hizo sentir cómodo a un Páez que se encontraba 'en su salsa'. Así, la primera ovación del respetable ya tuvo respuesta del artista entre sonrisas de placer: "Si aún no he hecho nada che".

Uno tras otro, comenzaron entonces a sonar clásicos de toda su carrera como11 y 6, El amor después del amor, Dos días en la vida, El muro de los lamentos... "A ver si me sale ésta", comentó antes de abordar Nocturno. Le contestaron desde el público: "Cómo no te va a salir", a lo que respondió Páez: "Ah..., puede fallar. Si falla es porque está viva". A Marlango lo definió como su grupo favorito y cantaron juntos dos temas. Bueno, tres -Pétalo de sal tuvo que repetirse, una licencia permitida cuando se está en plena grabación de un DVD-.

"No sé si la persona que les voy a presentar me habrá limpiado los calzones alguna vez, pero seguro que me ha sacado de algunos bares en los 80 y también me ha enseñado varios acordes. Para mí, tocar con él, es como hacerlo en mi casa. Con todos ustedes, Ariel Rot". Junto al componente de los recién reaparecidos Tequila, Páez tocó Giros y Circo Beat, donde el argentino tuvo algunos problemas al final con su amplificador.

Al lado del camino fue especialmente emotiva, y también La rueda mágica, que Fito cantó junto a Pereza, un grupo por el que se nota que siente predilección ahora que les ha descubierto.

Al final, Fito logró lo que quería: sellar "una alianza definitiva con Madrid". Y, para suerte de los que no pudieron asistir, el concierto será editado en DVD.