Los vigilantes de seguridad del aeropuerto del Prat han comenzado este viernes una huelga indefinida por la "carga de trabajo" que soportan durante cada jornada laboral. El pasado martes, la Delegación del Gobierno de Cataluña decretó el 90% de los servicios mínimos. Desde el comité de huelga de Trablisa, la empresa que desde 2018 se encarga de los controles de seguridad, denuncian que este porcentaje imposibilita que la plantilla puedan secundar la huelga.

"Con un 90% de servicios mínimos garantizas que no haya derecho a huelga", denuncia a 20minutos el asesor del comité de huelga de la compañía, Juan Carlos Giménez. Por su parte, Fidel Gómez, representante de este comité, ha explicado que la empresa no ha conseguido movilizar al 90% de la plantilla, por lo han tenido que acudir trabajadores de otros aeropuertos.

Además, se han visto obligados a reducir el número de empleados por filtro. En este puesto, han trabajado cinco personas en lugar de seis, que son los que debería haber en temporada alta.

Los empleados de esta empresa de seguridad piden que se mejoren las condiciones laborales relacionadas, principalmente, con la carga de trabajo. "Entendemos que el aeropuerto se ha quedado pequeño con la cantidad de viajeros que tiene". Sin embargo, consideran necesario que se apliquen medidas que consideran "lógicas" y "normales", que "ya habían sido pactadas" pero que no se cumplieron.

Entre otras, demandan descansos de diez minutos por hora, que la empresa se haga cargo de los costes de aparcamiento de su personal en el aeropuerto, un plus de un euro por hora trabajada, la garantía de que todos reciban la formación necesaria o la paridad entre los hombres y mujeres de la plantilla.

Las fecha de inicio de la huelga coincide de lleno con la temporada de verano. Giménez subraya que este parón no lo han buscado en agosto "adrede", sino que es Trablisa "la que ha preferido que vayamos a huelga" ya que ha pasado más de un año desde que iniciaron las conversaciones.

En febrero ya convocaron un parón. Entonces se llegaron a unos acuerdos que, denuncian, "no se han cumplido". En julio los trabajadores volvieron a organizar otra huelga. Sin embargo, les dijeron que era ilegal porque había un conflicto colectivo que, finalmente, " no existía". "Era otro engaño más", explica el asesor del comité.

El jueves los trabajadores de la empresa pudieron votar si aceptaban la propuesta de Trablisa para evitar ir a huelga. El comité denuncia que esta oferta ha sido la que ha llevado a la empresa a "enroscarse" provocando que se "corten las negociaciones".

El censo de la votación era de 499 trabajadores, de los cuales "entre 40 y 45" estaban de baja y "unos 60 estaban de vacaciones". "Hay que contar con los nuevos, unos 100, que no se implican por miedo". Al final participaron 177: solo dos dijeron sí a la propuesta que les proponía la dirección de la compañía y 175 la negaron. Pero los dos que votaron a favor "se equivocaron al pensar que votaban sí a la huelga".

Con miedo a revivir 2017

El 14 de agosto de 2017, bajo el paraguas de la empresa Eulen, los trabajadores encargados de los controles de acceso de El Prat también hicieron madrugar más de lo previsto a las personas que para ese día tenían comprado un billete de avión. Iniciaron una huelga y colapsaron el aeropuerto: provocaron colas de hasta hora y media.

Este viernes, con tal de no vivir lo que muchos padecieron hace dos años, los pasajeros han preferido no arriesgar y levantarse bien pronto. Sin embargo, este viernes las colas apenas han superado los 30 minutos en los accesos al control de seguridad, y los 20 minutos en la T1.

Por su parte, Trablisa afirmó que los controles de seguridad han funcionado con normalidad. Solo advirtieron de colas de 15 minutos en hora punta, que, según la empresa, responde a la antelación con la que los viajeros acudieron al aeropuerto.

Según datos de AENA, durante el fin de semana hay entre 950 y 1.000 vuelos programados cada día. Se espera que pasen 160.000 pasajeros el sábado y 180.000 el domingo.