El 25 de abril de 1998, una riada de 6 millones de m3 de vertido tóxico –mil veces mayor que el Prestige– destrozó más de 4.000 hectáreas en el municipio sevillano de Aznalcóllar, e
l mayor desastre ecológico de la historia de España. Este caso a día de hoy no tiene una sentencia firme y en estos años la empresa propietaria de la balsa de Aznalcóllar (Boliden-Apirsa) no ha pagado ninguna indemnización, según recoge en su edición de hoy Público.

El rotativo asegura que es imposible saber cuántas sentencias firmes por daños al medioambiente quedan sin cumplir en España y que muchos ciudadanos desconocen que aunque logren ganar un juicio, la ejecución de la sentencia puede no llegar nunca.

Casos

Público destaca cinco casos, entre ellos unos sucedidos en Cantabria:

El caso Alto del Cuco: Un juez ha parado las obras por el impacto visual de una ladera llena de viviendas, pero este caso no tiene sentencia firme. Por otra parte, el de Argoños, un pueblo donde se han declarado ilegales cinco urbanizaciones y al parecer el alcalde ignora la situación.

Público asegura que en Cantabria hay unos tres mil afectados por la compra de una vivienda ilegal, que se han organizado en grupos "para presionar a las administraciones y los poderes políticos, y de momento han encontrado eco en el parlamento regional".

La T4

Entre los casos también destaca el que se refiere a Madrid. Público relata que miles de madrileños han estado esperando casas ilegales sin saberlo. "22 de los nuevos ámbitos proyectados por el ayuntamiento de Madrid son ilegales por obra y gracia del propio consistorio y del gobierno regional" y hay una sentencia firme del Tribunal Supremo que así lo reconoce.

La resolución afecta a 130 mil viviendas de futuros PAUS como el Parque de Valdebebas, Arroyo del Fresno o Los Berrocales." En algunos ya se han iniciado las obras de urbanización, en otros todavía no se ha hecho nada". También quedaráin dentro de la ilegalidad proyectos ya ejecutados como la Ciudad Deportiva del Real Madrid y la Terminal 4 de Barajas.