Colas y esperas de más de 30 minutos en el aeropuerto del Prat por la huelga de los vigilantes de seguridad

Pasajeros en el aeropuerto de Barcelona-El Prat durante la huelga de trabajadores.
Pasajeros en el aeropuerto de Barcelona-El Prat durante la huelga de trabajadores.
EFE
Muchos viajeros han pasado la noche en el aeropuerto de El Prat, han dormido como han podido. Preferieren prevenir. Después de todo un año esperando, no quieren quedarse sin viaje. Esta noche a las 12 ha comenzado la huelga indefinida del personal de seguridad de los controles de acceso. Sin acuerdo con la empresa, 185.000 personas sufrirán hoy las consecuencias de estos paros, aunque desde el comité aseguran que se ha decretado el 90% de los servicios mínimos. Algo que debería garantizar la ausencia de largas colas por parte de los vigilantes, sin embargo, dicen que de producirse es por deficiencias del aeropuerto. En pleno agosto y en uno de los días con más afluencia de vuelos muchos han preferido interrumpir su descanso para no quedarse en tierra.

El Aeropuerto de Barcelona-El Prat afronta una nueva huelga, en este caso de los trabajadores de Trablisa, la empresa encargada de los controles de seguridad, que ya llevaron a cabo paros hace dos años para exigir mejoras laborales y salariales.

La primera mañana de esta huelga indefinida se ha notado levemente, con colas de pasajeros y unos 30 minutos de espera, sin que por ahora se registren incidentes en los controles de acceso a las zonas de embarque. La situación, no obstante, podría complicarse a lo largo del día, teniendo en cuenta que El Prat está en plena temporada de verano y que sólo para este viernes hay programados un millar de vuelos.

La plantilla de Trablisa decidió el jueves ir a la huelga indefinida tras el fracaso de las reuniones de mediación y al considerar insuficiente la última oferta de la empresa, que solo accedió a pagarles un plus en la nómina a partir del mes de octubre.

Los trabajadores, sin embargo, pedían otras mejoras, como un plus de un euro por hora por la "carga física y mental que soporta el colectivo", que la empresa se haga cargo de los costes del aparcamiento de su personal en el aeropuerto y descansos de diez minutos por hora.

La compañía alega que "no puede asumir" las peticiones económicas del comité de huelga y que está cumpliendo estrictamente con el convenio colectivo.

La Delegación del Gobierno en Cataluña ha decretado unos servicios mínimos del 90% por esta huelga. La presidenta del comité de empresa, Genoveva Sierra, ha asegurado este viernes que "es prácticamente imposible" que la huelga de los vigilantes de seguridad del aeropuerto de El Prat "se note", con esos servicios mínimos decretados.

A los paros están llamados cerca de 500 trabajadores encargados de los controles de acceso de El Prat, los mismos que en el año 2017, entonces bajo el paraguas de la empresa Eulen, secundaron una huelga que provocó graves problemas en la operativa del aeropuerto y acabó con un laudo arbitral de obligado cumplimiento.

Los paros de los vigilantes provocaron entonces largas colas en los filtros de seguridad, hasta el punto que la Guardia Civil tuvo que reforzar los puntos de control para agilizar los accesos a las zonas de embarque.

Esta es la segunda huelga que afronta el Aeropuerto de El Prat en menos de dos semanas, después de los paros que protagonizó a finales de julio el personal de tierra de Iberia.

La huelga, en este caso, provocó retrasos generalizados y la cancelación de decenas de vuelos, una situación que se vio agravada por las fuertes lluvias que cayeron en el área de Barcelona y que incluso obligaron a cerrar temporalmente las pistas.

La huelga de los trabajadores de Trablisa se produce además en la época de mayor actividad en el aeropuerto barcelonés, en plena temporada de verano y con un millar de vuelos programados sólo para este viernes.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento