Un mal jefe es un peligro para el trabajador, pero también lo es para la propia empresa

  • Los grupos de trabajo mal gestionados son un 51% menos productivos.
  • Una hormona abundante en las madres fomenta trabajar en equipo.
  • ENCUESTA: Y tú ¿tienes un buen jefe?
Siete de cada 10 españoles dicen que les importa que su superior sea hombre o mujer.
Siete de cada 10 españoles dicen que les importa que su superior sea hombre o mujer.
ARCHIVO
Tener un jefe "mediocre" provoca
estrés laboral y riesgo de
hipertensión y
dolencias cardíacas. Justo lo contrario que estar bajo las órdenes de un
jefe inteligente y emocionalmente
equilibrado: los trabajadores son entonces
más efectivos, más productivos y gozan de mejor salud.

Esta es una de conclusiones de las investigaciones realizadas por el psicólogo y asesor de recursos humanos norteamericano Kenneth Nowack,0 que ha ofrecido este jueves una conferencia en el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid. Los expertos señalan que existe una íntima relación entre la salud de los trabajadores, en concreto el estrés laboral, y los buenos resultados en el desempeño de su empleo.

Nowack ha explicado que los jefes "inadecuados" están detrás del estrés del trabajador, de gran parte de las bajas laborales y de una menor productividad, además de los abandonos de las empresas. Los grupos de trabajo mal gestionados son, de media, un 51% menos productivos y un 44% menos rentables que los bien dirigidos.

Hay líderes naturales que mantienen a sus empleados en una actitud activa
Sobre la
capacidad de liderazgo, el investigador ha explicado que hay "
líderes naturales que mantienen a sus empleados en una actitud activa", pero también habla de "una biología del liderazgo": existe una hormona, la
oxitocina, más abundante en las mujeres que tienen hijos, que fomenta la
participación y el
trabajo en equipo.

Factores como la
escasez de ejercicio físico, una
mala alimentación, las relaciones laborales o el
sueño también influyen en el rendimiento en el trabajo.
Mostrar comentarios

Códigos Descuento