Coche sol
Los rayos ultravioletas también afectan al coche.  Freepik

En verano, las altas temperaturas y el sol afectan a todos los ámbitos: a la piel del cuerpo , a las casas y hasta a los coches. Además de protegernos del calor dentro de los vehículos, también debemos asegurarnos de que no sufren ningún daño a causa de las altas temperaturas. Junto con las averías estivales más frecuentes, la continua exposición a los rayos ultravioleta provoca daños en la pintura, puede causar rayas y resecar algunas partes del coche, y hasta originar una iluminación más opaca (al quitarle brillo a los faros) que comprometerá la seguridad en la carretera. Para evitarlo, hay una serie de medidas de prevención que se deben tener en cuenta.

Para el exterior del vehículo

Aunque resulta obvio que la mejor protección es aparcar el coche a la sombra, no siempre resulta posible. En estos casos, existen fundas para el coche que disminuyen la incidencia de los rayos. Esto es lo más recomendable en caso de que el coche vaya a estar parado durante varios días. Eso sí, hay que asegurarse de que el coche esté seco y de que la cubierta no presenta ningún agujero.

Otra opción es la optar por la cristalización o por vinilar la carrocería. En el primer caso, se aplica una resina protectora sobre la pintura, algo que, además de evitar los arañazos, garantiza que la pintura original tenga una mayor duración. En el segundo caso se trata de láminas trasparentes que protegen sin modificar el color.

Para el interior del vehículo

El uso del parasol es clave para minimizar el impacto del sol en el interior del coche, igual que es fundamental proteger el volante y los cinturones para que no se recalienten en exceso, puesto que luego nuestra piel va a estar en contacto con estos elementos y podemos llegar a ocasionarnos quemaduras.

La parte mecánica del coche también se puede proteger de las altas temperaturas. Así, hay que evitar poner el aire acondicionado muy fuerte en el arranque, ya que el vehículo debe coger temperatura.  En este sentido, conviene revisar que el líquido anticongelante no se ha terminado, ya que es el que se encarga de enfriar el motor y así evitar el sobrecalentamiento. Anticipar las frenas y realizar una conducción suave son dos de las acciones que ayudarán a que los frenos no se calienten en exceso. Respecto a los neumáticos, lo más recomendable es revisar su desgaste y su presión, ya que con las altas temperaturas se produce un mayor desgaste.