El conflicto comercial entre Estados Unidos y China ha vuelto a escalar en los últimos días tras un mes de tregua y ha entrado en una nueva fase de guerra de divisas entre ambas potencias.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció la semana pasada la imposición de nuevas tarifas a prácticamente todos los productos chinos importados a Estados Unidos el 1 de septiembre si no había avances significativos en las negociaciones para alcanzar un acuerdo comercial.

China, por su parte, respondió el lunes dejando que el yuan derrumbara su precio por debajo de los SIETE dólares por primera vez en más de una década, generando fuertes caídas en los mercados internacionales.

El daño colateral de esta depreciación ha sido la revalorización del euro, que de mantenerse en el tiempo, podría tener importantes consecuencias para la economía española, algunas positivas, como la caída de los precios de la gasolina, una menor inflación y una mayor capacidad de consumo de productos estadounidenses, y otras negativas, como la caída del turismo internacional.

Precios de la gasolina

Los renovados temores a una recesión internacional a causa del conflicto comercial entre las dos grandes potencias económicas mundiales están teniendo como consecuencia una caída paulatina del precio del petróleo.

Si a esto le sumamos que el crudo se comercia a nivel internacional en dólares, pero los consumidores en España lo pagan en euros, una subida del valor del euro podría hacer los precios de los carburantes aún más baratos.

"Si el euro se revaloriza, teóricamente nos saldría más barato comprar gasolina, pero hay que tener cuidado con esta ocasión. Normalmente, cuando el dólar está bajo, es un estímulo para hacer compras de crudo y el precio tiende a equilibrarse", explica a 20minutos Victoria Torre, analista de SelfBank.

En cualquier caso, la traducción de la caída del precio del petróleo en el de la gasolina requiere tiempo y, por tanto, que ningún incidente internacional o una reactivación global de la economía rompan esa tendencia.Como apunta Juan Ignacio Crespo, analista de Renta 4, "todo el mundo está con miedo de un conflicto en el Golfo Pérsico que dispare los precios".

Productos de consumo más baratos

Una de las primeras consecuencias de la apreciación del euro será, según indica David Azcona, gestor de fondos de inversión y analista de MoraBanc, una "deflación de la economía europea", es decir, una disminución generalizada de los precios.

Esto también incluirá los préstamos hipotecarios, lo que podría tener un efecto positivo en el sector inmobiliario. "Todo el crédito al consumo debería gozar de una estabilidad de precios de interés bajos por la política monetaria europea tanto en busca del crecimiento interno, como tratando de frenar con ello la apreciación del euro".

Por otra parte, según explica Azcona, una caída continuada de los precios puede provocar que los consumidores prefieran contener su consumo, en busca de un mejor precio en el futuro, lo que puede tener consecuencias negativas para el crecimiento económico.

"Si, como consecuencia de la apreciación de mi divisa, pienso que los precios de los productos van a a estar más abajo o estables en el corto plazo, en lugar de comprarme el coche hoy, igual me lo compro dentro de dos meses", declara Azcona.

Buen momento para comprar y viajar a Estados Unidos

Con un euro fuerte, las compras de productos de origen estadounidense o las compras en comercios de este país, bien por internet o en suelo americano, resultarán notablemente más baratas a los consumidores españoles. También será un buen momento para visitar Estados Unidos, dado que al cambiar euros recibiremos más dólares que en tiempos en los que esta divisa ha estado prácticamente a la par con la nuestra.

"Cuando el euro está fuerte, esto significa que las importaciones salen más baratas, podemos comprar productos del exterior a mejores precios", explica Torre. "Comprar billetes en dólares, pagar un hotel, comer en un restaurante o hacer visitas en EEUU puede salirnos mucho más económico cuando el euro está fuerte".

El turismo, principal perjudicado

Sin embargo, no todo serán buenas noticias. Aunque la subida del euro no tendrá consecuencias negativas inmediatas para la economía española, dado que la mayor parte de exportaciones se realizan dentro de la Eurozona, sí que afectará a nuestros principales socios comerciales.

Una tendencia de apreciación del euro a largo plazo traerá graves consecuencias para Alemania, lo que, tarde o temprano, acabaría afectando dramáticamente a la economía española.

"Le iría muy mal a Alemania y al ser deflacionario para Alemania sería deflacionario para el resto de Europa y eso sería el mayor impacto que podría sufrir España", explica Crespo, que sin embargo señala que "siempre llegan las cosas a España con algún retardo", por lo que las consecuencias se harían sentir a un mayor plazo.

El sector más afectado, con un peso enorme en la economía española, sería el turismo. "Cuando sube el euro, a un turista le puede resultar más rentable hacer viajes dentro de su país o viajar a otros destinos con mejor tasa de intercambio con el dólar", señala Torre.