¿Sabrías actuar si te cruzas con un animal en la carretera?
Las comunidades con más accidentes causados por animales son Galicia, Castilla y León, Aragón y Cataluña.  12019/Pixabay

Una de las situaciones más peligrosas que se puede dar al volante es cruzarse con un animal en la carretera. Los animales pueden irrumpir en la vía pública y obligar a los conductores a realizar maniobras bruscas y peligrosas para poder esquivarlos.

Chocar con un animal, además de producir daños materiales, también puede producir víctimas mortales.

Según publica la DGT en su página web, casi el 80% de este tipo de accidentes se producen en carreteras convencionales y las épocas del año en la que más siniestros de este tipo se dan son otoño y primavera.

Un estudio elaborado por la web compramostucoche.es explica que las comunidades con más accidentes causados por animales son Galicia, Castilla y León, Aragón y Cataluña. Estos accidentes no son solo provocados por animales salvajes, casi el 38% de los animales que provocan accidentes son domésticos.

Los jabalíes y los perros son los animales que más implicados están en este tipo de accidentes. Especies menos frecuentes de ver como zorros, lobos o ciervos están implicados en pocos incidentes de tráfico.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico, en el año 2017 estos animales salvajes ocasionaron un total de 363 accidentes con víctimas, con 2 muertos, 28 heridos hospitalizados y 433 heridos no hospitalizados.

Por norma general, la responsabilidad en caso de accidentes con animales involucrados recae en el conductor, teniendo éste que demostrar su inocencia en caso de que así sea.

Desde Race dan una serie consejos para saber cómo actuar:

  • Poner atención a las señales de advertencia de animales sueltos.
  • Reducir la velocidad y aumentar la distancia de seguridad.
  • Si el animal no se mueve tocar el claxon con suavidad y poner las luces de cruce.
  • Si sigue sin moverse, llamar a los servicios de emergencia.
  • Si se pasa al lado del animal, hacerlo muy despacio para evitar volantazos, ya que nunca se sabe cómo pueden reaccionar.