Helado de fresa y plátano
Helado de fresa y plátano  EMMA GARCÍA

Desde que aprendimos a hacer helado de plátano en 5 minutos y sin heladera, lo hemos preparado muchas veces: solo, tuneado con trozos de frutos secos, con chocolate o, como en este caso, mezclado con alguna otra fruta. Queda riquísimo, cremoso y es una alternativa saludable que podemos comer en cualquier momento.

Como la temporada de fresas prácticamente está acabada e igualmente vamos a tener que congelarlas para hacer el helado, lo más práctico es comprarlas ya congeladas. Las venden en paquetes de unos 300 gramos y son simplemente fresas limpias (sin rabito) y congeladas enteras, no llevan azúcar ni ningún otro ingrediente. Va muy bien tener estos paquetes en casa para improvisar helados o batidos en cualquier momento.

Si los plátanos están maduros no necesitan azúcar extra, pero para los más golosos, y teniendo en cuenta que las fresas congeladas suelen ser un poco ácidas, podemos triturar también unos dátiles (que notaremos en el helado como pequeños trocitos de caramelo) o, ya que estamos, preparar una pasta de dátiles que nos servirá para endulzar muchísimos postres e incluso el café del desayuno.

Ingredientes

  • 2 plátanos
  • 6-8 fresas congeladas
  • 4 dátiles o 2 cucharadas de pasta de dátiles (opcional)

Preparación

Pelamos los plátanos, los cortamos en trozos de unos 2cm y los congelamos en un tupper o bolsa de congelado. Los dejamos un mínimo de 4 horas. Podemos preparar más cantidad en otras bolsitas para futuros helados.

Sacamos el plátano y las fresas del congelador. Si tenemos una batidora o robot de cocina que pueda triturar hielo, ponemos en el vaso las fresas y, si queremos endulzar un poco el helado, añadimos los dátiles sin hueso o la pasta de dátiles. Trituramos a máxima potencia hasta obtener una pasta rosa.

Añadimos los trozos de plátano que aportaran la cremosidad al helado, y trituramos de nuevo en tandas de 30 segundos hasta conseguir que todo quede bien integrado y con textura de helado. Si nos ha quedado demasiado líquido, lo pasamos a un recipiente y congelamos 15 minutos.

Si no podemos triturar hielo con nuestra batidora, simplemente dejamos que los ingredientes se ablanden un poco y vamos probando a triturar antes de que se descongelen del todo. Igual que antes, si nos queda demasiado líquido pasamos a un recipiente y congelamos 15 minutos más.