El líder del PSOE, Pedro Sánchez, ha insistido este jueves en que no hay "ninguna razón para que no se ponga en marcha ya" un Gobierno progresista y ha negado que con su ronda de reuniones con la sociedad civil esté tratando de presionar a Unidas Podemos para que apoye su investidura.

Sánchez, que ha iniciado los contactos con colectivos sociales para elevar a Podemos una propuesta programática, ha reiterado que la fórmula de la coalición que quería el partido de Pablo Iglesias "no funcionó" pero ha recordado que ello no significa que no haya "más alternativas, y ha puesto de nuevo el ejemplo de Portugal donde los socialdemócratas gobiernan con el apoyo de otras fuerzas progresistas.

En declaraciones a los medios, Sánchez ha recalcado que apuesta por un gobierno que no dependa de los independentistas y por ello ha llamado de nuevo a los partidos que dicen ser "constitucionalistas" a que lo hagan posible.

El presidente en funciones adelantó este miércoles en una carta dirigida a la militancia que comenzaría este jueves a reunirse con colectivos de la sociedad civil para elaborar con ellos una propuesta programática y, posteriormente, presentársela a Unidas Podemos para intentar alcanzar con ellos un acuerdo de gobierno 'a la portuguesa', es decir, en el que los 'morados' apoyen a su gobierno desde fuera.

El secretario de Acción de Gobierno y Acción Institucional de Podemos, Pablo Echenique, había asegurado previamente este jueves, en referencia a la propuesta de los socialistas de explorar la "vía portuguesa", que"tras pactar con la derecha una reforma laboral para precarizar a los trabajadores y no reconocer la congelación salarial de los profesores de la educación pública, el Partido Socialista de Portugal va a las elecciones con el objetivo de no depender de sus socios de izquierdas", ha escrito Pablo Echenique.

Este miércoles, tras la carta de Pedro Sánchez, Echenique aseguró que "Gobierno a la portuguesa" equivale a pedir un Ejecutivo en el que él acapara "el 100 por cien del poder, sin negociar" y "con la ventaja de tener las manos libres para pactar con la derecha cuando me dé la gana".

Reunión con sindicatos y patronal

Sánchez se reunirá el próximo 8 de agosto con los secretario generales de CCOO, Unai Sordo, y UGT, Pepe Álvarez, y con los presidentes de CEOE, Antonio Garamendi, y Cepyme, Gerardo Cuerva.

Según han confirmado este jueves a Efe fuentes sindicales y de la patronal, la cita se ha emplazado a la próxima semana y se enmarca en esa ronda de contactos para elevar a Unidas Podemos una propuesta en aras de un acuerdo de investidura "a la portuguesa".

Desde los sindicatos han insistido en la necesidad de centrar las negociaciones en un programa progresista que dé estabilidad a la legislatura y permita afrontar las reformas necesarias pero sin denostar ninguna formula de Gobierno conjunto. Tras el fracaso de la investidura, emplazaron a ambos partidos a retomar negociaciones en aras de evitar una repetición electoral.

Desde la patronal CEOE, Garamendi ha venido señalando a la posibilidad de que algún partido -en alusión al PP o Ciudadanos- pudiera abstenerse y facilitar un Gobierno moderado que dé estabilidad al país y ha advertido de que, si no se logran acuerdos, se tendrá que ir a nuevas elecciones.

Las últimas reuniones que mantuvo Sánchez con los líderes de los grandes sindicatos y la patronal fueron antes de las elecciones, hace más de tres meses, mientras que no se han mantenido encuentros en los meses de negociaciones previos a la investidura.