Renos
Una manada de renos corre por la nieve. GTRES

Científicos del Insitituto Polar Noruego han encontrado muertos de hambre a más de 200 renos en la isla ártica de Svalbarg, fallecimientos que han achacado a la inanición producida por los cambios en las condiciones de su entorno derivadas del calentamiento del planeta.

Los investigadores, según el medio noruego NRK, encontraron los cuerpos de este rebaño más delgados de lo normal. Habrían muerto durante el invierno pasado.

El peso medio de un reno macho es de alrededor de 90 kilos mientras que el de la hembra se queda cerca de los 70 y se alimentan de una vegetación que, en invierno, queda sepultada por la nieve.

Esta es una de las razones por las que los animales tienen que viajar más lejos para alimentarse, un desplazamiento mayor de lo habitual para el grupo y que muchos de los renos enfermos, más viejos y más jóvenes mueran.

"El cambio climático hace que llueva mucho más. La lluvia cae sobre la nieve y forma una capa de hielo (...) lo que hace que las condiciones de pastoreo para los animales sena muy mala", dijo al periódico británico The Guardian el ecólogo del Instituto Polar Åshild Ønvik Pedersen.