Los ciudadanos del estado de Pensilvania eligen desde esta mañana entre los aspirantes presidenciales demócratas Hillary Clinton y
Barack Obama, para quienes las primarias de hoy podrían convertirse en definitivas, especialmente para ella.

Hay 158 delegados en juego, y lo cierto es que la senadora de Nueva York, si no obtiene una victoria contundente, podría ver cómo se desvanece su sueño de ser nominada en la Convención Demócrata de agosto la primera candidata de este partido a la Casa Blanca.

Obama cuenta con 1644 delegados electos, frente a los 1.498 de Clinton

La participación en los 1.100 colegios electorales de Pensilvania, abiertos desde las 12 de la mañana hora española, se desarrolla a buen ritmo, y el cierre no está previsto hasta la una de la noche. "Está siendo una avalancha", declaró David Lipson, un supervisor demócrata al periódico Philadelphia Inquirer.

Las encuestas le dan a Hillary una cierta ventaja sobre su rival, entre los cinco y los diez puntos porcentuales, pero el problema para ella es que necesita ganar con más del 10% de los votos para que su campaña siga siendo viable y seguir en la carrera.

Desde que comenzó la temporada de las primarias en enero pasado, Obama aventaja a su rival demócrata en número de delegados electos. De los 2.025 necesarios para conseguir la candidatura oficial de su partido, el senador de Illinois cuenta ya con 1.644, frente a los 1.498 de Clinton, según los datos de la cadena de televisión CNN.

Obama tiene más dinero para su campaña

En lo que a gastos se refiere, Obama también lleva ventaja. Según los datos oficiales difundidos este fin de semana por la Comisión Electoral Central, el senador por Illinois tiene en el banco 42 millones de dólares (más de 26 millones de euros) para gastar en su campaña.

Clinton cuenta con 9 millones de dólares (casi siete millones de euros), y unas deudas de 10,3 millones.