Petrolero
Imagen de archivo de un barco petrolero. GTRES

Ucrania anunció este jueves el apresamiento en un puerto del mar Negro de un petrolero ruso implicado en el incidente naval ocurrido en noviembre pasado entre ambos países en el que fueron detenidos los 24 tripulantes de tres buques de la Armada ucraniana.

Según informó este jueves el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), el buque con bandera rusa "NIKA SPIRIT" -antiguo "NEYMA"-, fue apresado al entrar en el puerto de Izmail, en la región ucraniana de Odessa.

El SBU explica que los tripulantes del buque ruso, que bloqueó en noviembre de 2018 el paso de los buques de la Armada ucraniana por el estrecho de Kerch cerca de las costas de la península de Crimea, han sido interrogados. Las autoridades ucranianas acusan a "NEYMA" de cambiar de nombre para ocultar su implicación en el acto de agresión contra la Armada Ucraniana.

Buques ucranianos tiroteados

El SBU indica que las fuerzas del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, antiguo KGB) violaron el derecho internacional del mar al impedir el paso a los buques ucranianos con el uso de la fuerza y la ayuda del petrolero "NEYMA".

La maniobra del petrolero ruso obligó a los buques ucranianos a retroceder cuando se dirigían desde el puerto de Odessa, en el mar Negro, al de Mariúpol, en el mar de Azov, compartido por rusos y ucranianos.

Ucrania acusa a Rusia de perpetrar un "acto de agresión militar" contra las lanchas artilladas "Berdiansk" y "Nikopol" y el remolcador "Yani Kapu", que han sido arrestadas por las autoridades rusas.

Manineros ucranianos apresados

A mediados de julio, los 24 marineros ucranianos, cuya liberación es demandada por Ucrania y Occidente, vieron prolongada su prisión preventiva por otros tres meses.

Fuentes del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores informaron este jueves de que están al tanto del apresamiento el petrolero y llamaron a Ucrania a valorar las consecuencias de sus actos.

Mientras, algunos políticos no dudaron en tachar de acto de piratería dicho incidente, al tiempo que consideraron que este hecho dificultará la posible de la liberación de los marineros ucranianos.

Pese a la unánime condena internacional, el presidente ruso, Vladímir Putin, defendió el uso de la fuerza en noviembre contra los barcos ucranianos, tiroteados por los guardacostas rusos.