"Ni hoy ni en septiembre ni cuando se pongan de acuerdo, nunca apoyaremos a la marioneta que ustedes quieren colocar en el Gobierno". Así de rotundo fue Santiago Abascal en la segunda sesión de investidura. "¿Para qué vamos a andarnos con hipocresías parlamentarias?", se cuestionó el líder de Vox, que negó de nuevo su voto a Pedro Sánchez.

Para Santiago Abascal, la línea a seguir es clara. "No discuten de política, en eso están de acuerdo. Solo discuten sobre poltronas", sentenció, antes de mirar a Iglesias, Rufián y Esteban y calificar a los tres como "frente popular". "Es más útil referirse a ellos que al que va a ser su empleado", prosiguió el presidente de la formación de ultraderecha.

"Ni venceréis ni convenceréis", avisó un Abascal que promete "oposición frontal, total y sin cuartel" en cuanto haya Gobierno porque Vox "no apoyará nunca" un Ejecutivo con "ministros chavistas".

En conclusión, por encima de Sánchez, el líder de Vox lanzó reproches a los socios potenciales del PSOE, porque cree que son los mayores problemas del futuro Ejecutivo. "Vox votará siempre en contra de un gobierno encamado con golpistas separatistas, proetarras y nostálgicos del terror comunista que buscan la autodeterminación y el derrocamiento de la monarquía parlamentaria", concluyó.