Furgón de la Policía Nacional.
Furgón de la Policía Nacional. EUROPA PRESS - Archivo

Según ha informado la Jefatura Superior de Baleares en una nota de prensa, la investigación comenzó el año pasado, a raíz de varias denuncias que presentó la empresa por la constante desaparición de maquinaria. En concreto, se trataba de motosierras, desbrozadoras, martillos eléctricos, lijadoras, podadoras, taladros y otras máquinas similares, así como teléfonos móviles.

La empresa sospechaba de un empleado, con la categoría de capataz, un puesto que le daba acceso a las llaves y estancias en las que se almacenaba el material.

La Policía pudo seguir el rastro de algunos de los efectos sustraídos y vendidos, y constató la venta de otros que no habían sido denunciados. Recientemente, los investigadores localizaron en Zaragoza el último efecto desaparecido, una motosierra que un ciudadano había comprado sin conocer el origen delictivo del artículo.

La Policía Nacional valora en unos 12.000 euros los efectos sustraídos. Además detectaron que el capataz compraba maquinaria para la empresa para posteriormente revenderla por su cuenta.

El empleado fue detenido el pasado jueves y pasó a disposición judicial. Se le imputa un delito de hurto.