El ascenso dentro de una empresa

Esta modificación consiste en un cambio de las funciones inicialmente contratadas, con una mejora profesional y económica para el trabajador.
El ascenso implica la realización de funciones de un nivel superior. Este acceso a un puesto superior es definitivo, quedando el trabajador consolidado en esta posición hasta acabar su relación laboral o hasta el siguiente ascenso.

Los convenios colectivos suelen establecer con gran detalle, y también con muchas variantes, los sistemas de ascenso. De entre los sistemas más utilizados, pueden indicarse estos tres: antigüedad, selección por méritos o conocimientos y libre designación del empresario. El primero está pensado para ascensos a puestos de trabajo de poca especialización o dificultad; el segundo, para los cambios definitivos de funciones de mayor cualificación, y el tercero, para cubrir los puestos de confianza en las empresas.

Si se realizasen tareas superiores a las del grupo profesional (por un periodo superior a seis meses durante un año o a ocho meses durante dos años), el trabajador podrá reclamar el ascenso, sin perjuicio de reclamar la diferencia salarial correspondiente.

Ascenso por concurso

Lo más habitual será que el convenio contemple un sistema de ascensos en el que se tenga en cuenta no sólo la antigüedad, sino además, y principalmente, los méritos y conocimientos aportados por el trabajador. Y, todo ello, generalmente mediante un concurso-oposición al que puedan concurrir otros empleados de la empresa. En definitiva, se reconoce al trabajador que desempeñe tareas de categoría superior un mero derecho a reclamar el ascenso, pero no el de obtenerlo sin más.

Obviamente, mientras el trabajador desempeñe estas funciones de superior rango deberá percibir el salario correspondiente a esa categoría.

En cualquier caso, contra la negativa de la empresa a ascenderlo, el trabajador siempre podrá reclamar ante el Juzgado de lo Social. Hay casos en los que el problema es la clasificación profesional incorrecta desde el inicio de la relación laboral.

De darse esta situación, no se está ante un supuesto de ascenso, sino que nos hallamos ante una anomalía de clasificación inicial.

Existe un error entre la categoría profesional pactada o asignada por el empresario al inicio de la relación laboral y la categoría profesional objetiva, es decir, la que en realidad se corresponde con la labor que realiza el trabajador.

Con la colaboración de la Asociación Nacional de Abogados Laboralistas. Teléfono: 915 500 524. www.elaboralista.com

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