Sonia Castañeda, Directora de la Fundación Biodiversidad.
Sonia Castañeda, Directora de la Fundación Biodiversidad. FUNDACIÓN BIODIVERSIDAD

En inglés, el término 'life' quiere decir vida. En francés, LIFE es el acrónimo de 'L'Instrument Financier pour l'Environnement', que significa Instrumento Financiero para el Medio Ambiente. La Unión Europea creó esta sigla en 1992 para bautizar a su programa dedicado única y exclusivamente al medio ambiente.

A pesar de haber transcurrido tanto tiempo desde que se puso en marcha, muchos siguen desconociendo la existencia de estos importantes fondos destinados a numerosos proyectos de cada uno de los Estados miembros para hacer frente a retos como el cambio climático o la pérdida de biodiversidad que sacuden el planeta.

Sonia Castañeda, directora de la Fundación Biodiversidad -una entidad pública adscrita al Ministerio para la Transición Ecológica- explica a 20minutos qué es exactamente este programa, cuánto dinero aporta a España así como algunos de los proyectos LIFE más punteros que en la actualidad se están desarrollando en el país.

¿Qué es el Programa LIFE?
El programa LIFE de medio ambiente y acción por el clima es un instrumento financiero de la Unión Europea dedicado de forma exclusiva al medio ambiente. Tiene dos subprogramas: uno que es medio ambiente y otro que es acción por el clima. Dentro de cada uno se abordan cuestiones tan diferentes como la eficiencia en el uso de recursos, la naturaleza y biodiversidad, la gobernanza, adaptación al cambio climático, etc.

¿Cuánto dinero aporta a los miembros de la UE?
En el periodo actual, que es del 2014 al 2020, la dotación financiera de todo el programa es de 3.500 millones de euros.

Y de ese dinero, ¿cuánto recibe España?
España es un país muy potente en ejecución de proyectos LIFE. De hecho, desde el año 1992, LIFE nos ha financiado más de 800 proyectos con una inversión de más de 700 millones de euros. En ese sentido somos el primer Estado miembro en número de proyectos aprobados y el mayor receptor de  fondos LIFE, que es algo de lo que debemos estar muy orgullosos porque eso significa que las organizaciones españolas presentan muy buenos proyectos.

¿Tiene algo que ver que España sea un país muy rico en biodiversidad?
En el caso de LIFE Naturaleza, parte del éxito también es ese: España es el país con más biodiversidad de Europa. Es el país que más contribuye a la Red Natura 2000, que es la red de espacios protegidos más importante a nivel internacional, porque es la más extensa. En Europa representa el 18% de la superficie terrestre total y nosotros aportamos el 27% de nuestro territorio. Somos el país de la UE con mayor superficie en Red Natura. Esa es una de las fortalezas que tenemos, y la tenemos tanto en el medio terrestre como en el medio marino.

¿Cuánta superficie marina está protegida en España?
Tenemos más del 12% de nuestro mar protegido. Hay un compromiso internacional, que es conseguir tener el 10% protegido para el 2020. Estamos en 2019 y ya hemos superado ese porcentaje. Ahora, el gran reto que tenemos encima de la mesa es abordar una gestión para que no sean áreas protegidas solamente sobre el papel: hay que conseguir que haya una gestión y una conservación de esos valiosísimos espacios.

¿Qué medidas se están tomando sobre el terreno para proteger el medio marino?
Recientemente hemos realizado nueve talleres en Canarias para abordar la gestión de 24 zonas de conservación. En esas zonas concretas de Canarias, hay hábitats tan característicos como los arrecifes, las cuevas marinas o los bancos de arena. Además, allí habitan especies de interés comunitario como la tortuga boba, la tortuga verde o algunos cetáceos. Estos planes incluyen cómo abordar la gestión de estos hábitats y en muchos casos de esas especies. Dentro del proyecto LIFE Intemares, en estos últimos seis meses, en relación con especies hemos abordado en colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica la conservación de especies concretas: la pardela chica, la pardela pichoneta y la pardela balear. Lo que hemos hecho ha sido en algunos casos establecer cajas-nido para su conservación, y en otros se ha hecho marcaje. En el caso de la tortuga boba se han marcado tramos de playa o se ha llevado a cabo un marcaje a las hembras reproductoras. También se han hecho actuaciones de mantenimiento de una especie que ha estado muy muy amenazada, que es la nacra. También hemos llevado a cabo actuaciones vinculadas a las marsopas.

¿Qué beneficios trae a largo plazo cuidar de los mares?
El océano es tremendamente importante para nosotros como especie y para nosotros como humanidad. Nacimos en el mar, y el mar regula el ciclo del agua, el del clima, nos provee de unos servicios ecosistémicos vitales: nos aporta medicinas, alimentos... A largo plazo, el océano juega un papel fundamental. Hay muchas cosas que desconocemos de la parte azul de nuestro planeta. Solo conocemos el 5% del océano, que nos plantea tremendos retos.

¿Cuáles son los principales retos a los que los océanos se enfrentan en la actualidad?
El primero es el calentamiento global, que afecta a distintos ecosistemas tremendamente sensibles y a la vida que hay en el océano. Luego tenemos temas más puntuales y sobre los que cada vez estamos más concienciados, como es el caso de las basuras marinas en general y los plásticos en particular. Se estima que para 2050 habrá más plásticos que peces en el océano. Ya los consumimos en forma de microplásticos en los distintos seres vivos que habitan el océano, y eso está generando, lógicamente, cada vez más sensibilidad y preocupación en la ciudadanía. En relación con las basuras marinas, cada vez estamos más concienciados porque las vemos en las fotos de las grandes islas de plástico que hay flotando en le océano, pero también en nuestras playas cuando vamos de vacaciones. Por eso hay una mayor concienciación en la ciudadanía y ha aumentado el número de voluntarios. En la fundación tenemos un programa de voluntariado en playas y ríos, y durante este primer semestre hemos conseguido la participación de 3.000 personas en actuaciones vinculadas en limpieza de playas. De esas personas, 1.500 han sido jóvenes. Cuando participas en este tipo de voluntariados, es cuando eres consciente de cómo objetos cotidianos que usas en el día a día que parecen inofensivos, como es el caso de los bastoncillos, terminan en la playa.

¿En qué posición se sitúa España respecto a la conservación del medio ambiente?
LIFE Intemares es el mayor proyecto de conservación marina de Europa. Eso significa que en España estamos apostando por conseguir una Red Natura 2000 gestionada. Dependiendo de los resultados que obtengamos, estos serán tremendamente útiles para el resto de los Estados miembros cuando se dispongan a hacer los planes de gestión de su Red Natura Marina. En ese sentido somos tremendamente punteros. También podemos hacer gala de los proyectos vinculados a la adaptación al cambio climático. Somos un país muy vulnerable a él por nuestra posición geográfica y por nuestra vulnerabilidad relacionada con la desertificación, por todos los kilómetros de costa que tenemos teniendo en cuenta la subida del nivel del mar... Por eso es tan importante que hay muchas organizaciones trabajando en adaptación.

¿Y el Gobierno español destina partidas concretas a la conservación?
En la Fundación Biodiversidad tenemos una línea específica de apoyo a los proyectos de adaptación al cambio climático. Es una convocatoria anual de 2 millones de euros con la que hemos colaborado con más de 160 proyectos relacionados solo con adaptación. Sabemos que es una línea de trabajo tremendamente importante para la biodiversidad y para nuestro bienestar.